La petrolera austríaca OMV, la mayor de Europa Central y Oriental, anunció ayer que repatriará a once de sus trabajadores de Libia y que sus campos petrolíferos funcionan con normalidad, pese a la situación de caos y desgobierno que existe en parte del país árabe.
"Dada la situación actual OMV ha decidido reducir su personal a lo estrictamente necesario. Once trabajadores desplazados y sus familias, en total 17 familiares, serán evacuados", confirmó la portavoz de la compañía, Michaela Huber.
La petrolera tiene destacados a 15 trabajadores extranjeros en el país, incluidos nueve austríacos, de un total de 53 empleados a sueldo de la compañía en el país árabe.
OMV obtiene en Libia el 9% de su producción de crudo, unos 34,000 barriles diarios.