La OPEP tratará de realizar esta semana un delicado acto de equilibrismo: aumentar la oferta lo suficiente como para satisfacer el requerimiento de Occidente de costos más bajos pero sin estrellar los precios del crudo.
Los miembros líderes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), incluidos Arabia Saudita e Irán, creen que el crudo, ahora a cerca de 30 dólares el barril, está excesivamente alto.
"Arabia Saudita y Estados Unidos comparten el mismo objetivo, ambos quieren que los precios bajen a 25 dólares el barril", dijo Robert Divan de Petroleum Finance Corp, en Washington.
Los precios han permanecido tercamente altos incluso a pesar de un incremento de la producción del 7% acordado por la OPEP a finales de marzo tras la fuerte presión de su principal cliente, Estados Unidos.
Fuentes del gobierno saudita han dicho que Riad favorece ahora hasta un millónde barriles diarios extra además de los 24,7 millones de barriles por día asignados a 10 países de la OPEP.
En público, el ministro de Petróleo de Arabia Saudita, Ali alNaimi, no ha dejado traslucir mucho sus intenciones pero los analistas esperan que el principal productor de la OPEP logrará que los otros miembros del cártel apoyen un volumen similar en la reunión que celebrarán mañana en Viena.
Fuera del cártel, las expectativas también se centran en México y Noruega paraque anuncien abastecimientos adicionales, que llegarían a unos cuantos cientos de miles de barriles al día.
La perspectiva de que pueda haber más petróleo disponible en el mercado fue suficiente para que los precios bajaran fuertemente ayer.
El crudo ligero en Estados Unidos cayó 98 centavos el barril, a 31,35 dólares. Pero la tarea de la OPEP esta semana no es sencilla.Los datos puntuales del ercado petrolero no son muy confiables y son propensos a revisiones.
Aunque las reservas mundiales de crudo se mantienen a niveles reducidos, los datos de la industria muestran que los inventarios están creciendo rápido.