La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) optó por aplazar hasta al menos febrero la posibilidad de un aumento de sus suministros de crudo y se desentendió de los altos precios del petróleo.
La justificación de esta medida es que los precios del crudo están determinados actualmente por factores ajenos al control de la OPEP y no hay escasez en el mercado.
La espectativa de un incremento propició un abaratamiento del "oro negro" en más del 12 por ciento, pero al ver que no se cumplía, los precios retoman la senda alcista.
En su declaración, los ministros expresan "preocupación" por la gran volatilidad de los precios, pero rechazan ser responsables del alza producto de la estrechez de mercado.