Así por ejemplo, exonera por un periodo determinado de tiempo, el impuesto de importación, el impuesto de inmueble, impuesto sobre la renta, entre otros beneficios.
El artículo 10 de la ley 8 dice que a las empresas que se dediquen exclusivamente a operar turismo receptivo en la República de Panamá, se les exonerará el impuesto de importación de vehículos que sean utilizados para esta actividad, siempre y cuando el Instituto Panameño de Turismo (IPAT), declare que estos son indispensables para el servicio turístico.
No obstante, Ana Royo, presidenta de la Asociación Panameña de Operadores de Turismo (APOTUR), considera que este grupo de empresas está excluida de los beneficios de la Ley 8 porque a pesar de lo suscrito en el artículo 10, para obtener un vehículo libre de impuestos hay que realizar un largo procedimiento.
Aseguró que casi ningún operador de turismo ha gozado de este incentivo por lo engorroso de los tramites, y por la confusión entre las empresas turísticas y los transportistas independientes.
Royo aseguró que el gremio mantiene conversaciones con las autoridades para presentar una propuesta.
En esta propuesta piden incentivos fiscales en la folletería, que es utilizada en ferias internacionales para promover destinos turísticos de Panamá.
Los operadores de turismo viajan hasta 15 veces al año, lo que representa hasta 50, 000 dólares en gastos, mientras que los beneficios son para el país en general, agregó.
Los incentivos son más bien para los inversionistas y no para las empresas, aunque destacó el apoyo del Instituto Panameño de Turismo en los viajes internacionales.
Por su parte, Jorge Loaiza, presidente encargado de la Asociación Panameña de Hoteles (APATEL), dijo a Panamá América que si bien la Ley 8 pierde vencimiento el 31 de diciembre de este año, dentro de la junta directiva del IPAT se está conversando sobre su reestructuración.
Esto con el propósito de atraer nuevas inversiones, especialmente con miras al desarrollo rural, de tal manera que se exploten las áreas de playas y montañas con mayores incentivos.
Loaiza indicó la necesidad de aumentar la demanda en estas áreas ya que actualmente hay ciertas limitaciones en hoteles del interior del país.
Panamá es visto a nivel internacional como un lugar apto para desarrollar el turismo y con la llegada de nuevos hoteles, aumentará la creación de empleos en el país, así como el consumo de productos agrícolas.
Los hoteles Decameron, los cuales tienen altas tasas de ocupación, consumen alrededor de cuatro millones de dólares al año en insumos y tienen actualmente 800 empleos directos.
Con la creación de 240 nuevas habitaciones, se crearán unos 200 nuevos empleos.
Entre más inversionistas lleguen, mayores beneficios tendrán los moradores.
Los operadores de turismo piden mayores incentivos para la apertura de oficinas en el interior del país.