Brasil merece, sin lugar a dudas, este "Gold 10", que hoy vive en las manos ávidas del pueblo. De 17 ediciones ya cumplidas de la Copa del Mundo, tiene en su haber, "el predilecto de los panameños", el privilegio de haber estado en todas las ediciones, y, más áun, haber colocado cinco veces la bandera de Brasil en el podio, y haber hecho vibrar con emoción el "Conseguimos conquistar
com braço forte, /Em teu seio, ó Liberdade, /Desafia o nosso peito a/própria morte!", por haber ganado cinco títulos.
Cuando algún desconocedor de la historia de América me trata de anti-Brasil o anti-Argentina, no puedo sino echarme a reir. Las pocas veces que he transmitido una final Brasil-Uruguay o Argentina-Uruguay, puse todo mi profesionalismo en la cobertura del evento, pero no entoné ni un decibel más alto el grito de gol de uno u otro. En 1989, por Tevedós, transmití la final de la Copa América (Brasil 1-Uruguay 0), desde el Maracaná, y recibí sólo felicitaciones. En 1995 yo estaba contratado por Telemetro, para transmitir otra Copa América, y quiso la casualidad que brasileños y uruguayos disputasen la final. Los directivos del canal, acondicionaron sendos plataformas donde los hinchas de Brasil y Uruguay, por separado, festejaban los avances y llegadas de los suyos. Terminó el partido, terminó el torneo, ganó Uruguay, y yo me fui a mi casa, sin festejar, porque un narrador profesional no puede ni debe embanderarse con determinado club o selección. Soy uruguayo, pero cómo podría humillar con gestos o palabras, a cualquiera de los hermanos sudamericanos que han compartido conmigo su pan humilde y su mesa, cuando en mi mesa no había ni un trozo de pan, o viceversa. En Río Grande du Sul, dicen que para ser buen brasileño hay que ser medio uruguayo; en Treinta y Tres, Melo, Artigas o Rivera dicen que para ser buen uruguayo, hay que ser medio brasileño. Yo quisiera que la final de Alemania"2006 la jugaran Brasil y Argentina, pero una cosa es mi anhelo, y otra cosa es lo que debe ser.
No se cansa de hacer goles con el Corinthians de Brasil, club que lo fichó por 22 millones de dólares. Su club avanzó de fase en la Copa Libertadors de américa.
Tevez ganó todo con el mítico Boca Juniors de Argentina y espera en la Copa del Mundo ser un goleador inplacable.
Fábregas uno de los que puede sobresalir. Hasta hace unos meses el nombre del jugador del Arsenal Cesc Fábregas no era muy conocido en España. Sin embargo, tras sus dos magníficos partidos ante el Real Madrid en Liga de Campeones y después de un sobresaliente debut con la selección absoluta que dirige Luis Aragonés, el joven catalán ha incluído su nombre en la lista de favoritos para ser figuras en Alemania.
El mítico jugador "gunner" Paul Merson ya aventuró hace unas semanas que "Cesc será la estrella del Mundial. Es impresionante y va a tener pendientes a varios clubes durante el torneo". Mientras el jugador español, con humildad, no deja de repetir: "Me encantaría estar en Alemania aunque sólo he jugado un partido con la selección absoluta".
Es uno de los principales referentes del balompie inglés, David maneja todos los hilos de su equipo, él ya ha estado en dos mundiales y acumula mucha experiencia. En el Real Madrid no ha alcanzado el protagonismo que muchos esperaban, pero el piensa que en el mundial las cosas van a cambiar.
Es gran figura con el arsenal de Inglaterra, equipo que es uno de los mejores de ese
torneo. Henry está llamado a ser un gran animador con el elenco francés. Es un delantero muy potente y que no perdona a los arqueros rivales.