La bananera Puerto Armuelles Fruit Company (PAFCO), rechazó los 21 millones de dólares ofrecidos por sus obreros para la compra de los activos de la empresa. Luego de varias reuniones, la filial de Chiquita Brands, decidió terminar las negociaciones porque la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR) no incluía en su propuesta final el componente de comercialización, el cual implicaba que los obreros tenían que venderle a PAFCO, de forma exclusiva, la fruta que producirían por un plazo de 10 años.
El vicepresidente de Asuntos Legales de PAFCO, Virgilio Aizpurúa, explicó que la oferta de los obreros era incompleta porque no incluía la comercialización; tampoco tenía el 30% del financiamiento directo requerido y no contaba con asesoría técnica. Aizpurúa indicó que habían pactado negociar una oferta de 21 millones de dólares, siempre y cuando cumplieran con los mencionados requisitos.
Sin embargo, al no llevar una propuesta completa, PAFCO empieza a negociar con otras cinco cooperativas. " Hemos decidido rechazar la nueva oferta del sindicato obrero porque consideramos que no vale la pena seguir negociando en esas condiciones", dijo el empresario. Aizpurúa enfatizó que con las condiciones presentadas por los trabajadores "la propuesta no es aceptable".
PAFCO puso como precio por sus activos la suma de 13 mil dólares por las 3 mil hectáreas en producción de banano, lo que da un total de 39 millones de dólares. Sin embargo, COOSEMUPAR puso sobre la mesa una oferta inicial de 5,000 dólares por hectáreas, lo que alcanzaba la suma de 15 millones de dólares, la cual no prosperó.
Aizpurúa mencionó que los trabajadores le quedan dos opciones: comprar a 39 millones de dólares o producir las tierras que la empresa en este momento tiene baldías. La empresa mantiene 2,000 hectáreas baldías desde 1998, por lo que los trabajadores consideran que el Estado debe intervenir para definir el futuro de estos activos.
El presidente de COOSEMUPAR, José Morris, advirtió que PAFCO no podrá vender los activos sembrados en tierras del Estado, hasta tanto, el ministro de Comercio e Industrias, Joaquín Jácome, no lo autorice.
Mientras que en Panamá, PAFCO negocia la venta de sus activos, en Cincinnati, la Chiquita Brands International Inc. dijo ayer que ha solicitado consejo a las autoridades federales para determinar cuándo deberían registrar en sus libros de contabilidad las amortizaciones que hizo durante su etapa de reestructuración bajo la ley de bancarrotas.
De acuerdo con información de la agencia de noticias AP, Chiquita dijo que negocia con la Comisión de Cambio y Bolsa a fin de establecer si sus libros de contabilidad debiesen reflejar algunas de las amortizaciones en períodos previos a su pedido de reestructuración al amparo de la ley de bancarrotas, en marzo del 2002.
Los funcionarios de la empresa exportadora de plátanos dijeron que iniciaron las negociaciones con los directivos de la comisión sobre asuntos contables. Agregaron que esperan resolver la situación antes de que Chiquita presente su informe anual correspondiente al 2002, a fines de marzo.
Chiquita afecta los registros después de su pedido de bancarrota porque éstas ya habían sido incluidas en el balance de la empresa del 31 de marzo del 2002.
En el primer trimestre del 2002, Chiquita dijo que cumplió con el método de contabilidad establecido para empresas que tratan de salir de la bancarrota, que se denomina cuenta nueva"". Bajo este método, los bienes de la empresa y sus responsabilidades los registrados al precio que se calcula en la actualidad, una vez que la firma se haya recuperado de la quiebra. En el caso de Chiquita, ello resulta en 170 millones de dólares en amortizaciones de inversiones de renta variable a largo plazo. afirma que las amortizaciones en documentos nominales no.