Los países centroamericanos como Panamá deben sacar ventaja de su posición geográfica y modernizar su logística portuaria para el manejo de productos agroalimentarios, ante el aumento del intercambio comercial.
Por ejemplo, Panamá tiene una terminal portuaria granelera en el Puerto de Cristóbal, en el Atlántico, pero en la de Balboa, en el Pacífico, se sigue descargando al aire libre.
El tráfico marítimo en Iberoamérica aumentará con el mundial, con una creciente actividad en las terminales portuarias agroalimentarias por el incremento de las importaciones provocadas por las malas cosechas y el aumento del precio de los alimentos, dijo Javier Fernández, de la firma española Prointec, durante un taller internacional sobre el tema auspiciado por la Organización de Estados Americanos y España.
De acuerdo con sus cifras, las importaciones graneleras latinoamericanas, de más de 5.000 millones de dólares en 2007 (7,2% respecto a 2006), aumentarán entre 2005 y 2010 el 6,4% en promedio y el 4,6% entre 2010 y 2015.
En cambio, las exportaciones, por más de 7.782 millones de dólares el año pasado (5,7%), entre 2005 y 2010 crecerán el 5,1% y 4,1% entre 2010 y 2015.
El transporte marítimo es responsable hoy del 90% del comercio marítimo internacional, generando anualmente un estimado mayor a los 380.000 millones de dólares en fletes.