El escenario mundial de los productores de leche ha cambiado. La industria europea está cediendo su hegemonía, pues ha pasado de ser exportadora a importadora de productos lácteos.
América del Sur ahora se perfila como el nuevo eje productivo de la leche. Brasil, Argentina, Chile, Uruguay y Perú tendrán el mayor crecimiento este año (más del 10%). Las cifras fueron presentadas por Carlos Pineda, gerente de la Región de la empresa Delaval (proveedor de equipos y sistemas de ordeños).
Según el estudio para finales del 2007, los países tradicionalmente productores de Europa Occidental y Central presentarán un mínimo crecimiento, entre 0 y 2%. Estados Unidos, Canadá y Europa Oriental tendrán un aumento de entre el 2 y 4% en su producción. Mientras que México, Colombia, Venezuela, Ecuador, así como Australia, India y los países asiático muestran una tendencia de crecimiento de entre el 4 y 10%.
Este fenómeno, explica Rafael Vizcarra, director ejecutivo del Centro de la Industria Láctea, se debe a la disminución de los subsidios agrícolas que aplica la Unión Europea.
Vizcarra asegura que en algunos casos se pagaba hasta 2 000 euros a cada ganadero por sus vacas. Y que los agricultores podían abastecer al mercado local e incluso obtener excedentes para exportar. En la Unión Europea hay 15 países que son los mayores productores, entre ellos Alemania, Francia, Italia, España, Reino Unido, Estonia, Chipre, Lituania. Ahí se registra un decrecimiento de la producción inferior al 3%.
Además de ese escenario, el arranque del consumo masivo en el mercado asiático abre aún más las oportunidades de exportación para el mercado latinoamericano. Vizcarra sostiene que Nueva Zelanda ya está aprovechando ese mercado. “Pero su producción no alcanza a cubrir toda la demanda. Y ese hueco debe ser llenado por los otros países. Hacia allá debemos apuntar”.
Pero esa variación en los mercados también tiene sus consecuencias en los precios.
Hasta el 2005 la leche en polvo no había superado la barrera de los USD 2 000 por tonelada métrica.