Dos conceptos son clave para el Banco Mundial al exponer su “perspectiva económica mundial” en este nuevo año. Ellos son: “volatilidad” y “países en desarrollo”.
Con el primero, la “volatilidad” o, mejor aún, la “inestabilidad de los precios en los mercados financieros” el Banco explica la “profunda incertidumbre” en que se movieron todo el año pasado – y que se moverán por más tiempo– los mercados mundiales en diversos ámbitos ( el petróleo a $100 inauguró la “volatilidad” del 2008).
Precisamente, para el banco u organismo especializado de las Naciones Unidas ese incierto panorama se refleja en: "mayor volatilidad de los mercados de acciones”; “volatilidad de los precios de los productos básicos”; y “volatilidad de los tipos de cambio”. A pesar de todo ello, – y aquí el otro concepto clave utilizado por la institución– en los “países en desarrollo” las consecuencias han sido “bastante leves”, aunque no omite acotar “hasta el momento”. Más aún, el Banco Mundial opina que “la capacidad de recuperación de las economías en desarrollo está amortiguando la desaceleración que se registra actualmente en los Estados Unidos”.
Específicamente, pronostica, aunque “moderado”, un crecimiento para los países en desarrollo del 7,1 % para el presente año, mientras que para los países “de ingreso alto”, tan solo el 2,2 %.
Para el Banco Mundial, ambos factores “han contribuido a un incremento de la productividad total de los factores y del ingreso real en los últimos 15 años”.
De modo que para el brazo operativo de la ONU [cuyo propósito declarado es reducir la pobreza mediante préstamos de bajo interés, créditos sin intereses a nivel bancario y apoyos económicos a las naciones en desarrollo], los denominados “países en desarrollo” son tanto los amortiguadores de la desaceleración económica en Estados Unidos como los sostenedores del crecimiento mundial. En el documento titulado “Perspectivas económicas mundiales 2008”, se indica que el crecimiento mundial se desaceleró moderadamente en 2007 hasta ubicarse en un 3,6%, mientras que en 2006 había llegado al 3,9%. Esta baja se debió en gran parte al menor crecimiento de los países de ingreso alto. Se espera que en 2008 el crecimiento mundial sea del 3,3%.
Uri Dadush, director del Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo y del Departamento de Comercio Internacional del B. Mundial, ha dicho: “En términos generales, esperamos que el crecimiento de los países en desarrollo sufra sólo una ligera moderación en los próximos dos años. Sin embargo, la posibilidad de que la desaceleración de los Estados Unidos sea mucho más abrupta constituye un riesgo real que podría perjudicar las perspectivas de mediano plazo de dichos países”.
[“Durante el primer semestre de 2007, la producción industrial de las regiones en desarrollo se aceleró, en particular en Asia oriental (20% de año en año). Las sólidas cifras de producción también se reflejan en los resultados del PIB. China, India y Rusia jugaron un papel clave en este incremento de la producción”.]
El sólido crecimiento reciente de estos países –“en desarrollo” – a criterio del Banco “ha contribuido a establecer precios elevados para los productos básicos, especialmente para el petróleo, los metales y los minerales. Esta situación ha beneficiado a muchos países exportadores de dichos productos, lo que explica la robustez del crecimiento de la demanda en algunas naciones más pobres. No obstante, el reciente incremento de los precios de los cereales —provocado en parte por el aumento del empleo de ese producto para la fabricación de biocombustibles— está perjudicando los ingresos reales de los pobres que viven en zonas urbanas”. Como sabemos, los precios del petróleo, que se mantienen altos y en alza, han estimulado el uso de cultivos alimentarios para la producción de biocombustibles y han elevado el costo de los fertilizantes. Los precios del maíz y los aceites vegetales aumentaron un 33% y un 50%, respectivamente, durante 2007. La producción de trigo no alcanzó a cubrir el consumo, en parte porque fue desplazada por la de maíz y en parte por las malas condiciones meteorológicas. Como resultado, las existencias llegaron a sus mínimos históricos y el precio del trigo se incrementó en un 30%. A propósito, el propio Banco manifiesta que “si bien la experiencia enseña que el medio más eficaz para ayudar a los consumidores vulnerables no consiste en imponer controles de precios, sino en proporcionarles ayuda directa dirigida a mantener los ingresos, los requisitos institucionales de las redes de protección social pueden ser abrumadores”. Pero bueno, en lo que se refiere a nuestro ámbito, el reporte señala que “el PIB de A. Latina y el Caribe creció el 5,1% en 2007 y se prevé que decaiga al 4,5% en 2008 y al 4,3% para 2009, principalmente como reflejo del retorno a tasas de crecimiento más sostenibles en Argentina y Venezuela. En el resto de los países, incluido Brasil, el crecimiento debería mantenerse sólido, mientras que en México se espera una recuperación después de un 2007 poco satisfactorio”.