De Brasil a la India, las naciones en vías de desarrollo se dieron por ignoradas en la anterior ronda de conversaciones sobre comercio mundial y se quejaron de que las reglas fueron hechas por y para los países industrializados.
Ahora, al acordar una nueva ronda las 142 naciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC), y con la entrada de China y Taiwán, los países pobres tendrán mayores posibilidades de acceso a los mercados internacionales.
Desde que 23 naciones formaron en 1947 el Acuerdo General de Aranceles y Comercio --que en 1995 pasó a ser la OMC tras ocho años de unas negociaciones llamadas la Ronda de Uruguay las naciones pobres pidieron un tratamiento más equitativo y condiciones más favorables en el comercio mundial.
Principalmente, a insistencia de la India, obtuvieron una declaración en el reciente encuentro de Doha, en Katar, sobre la forma en que debería ser adoptada la Ronda de Uruguay, siempre resaltando el tratamiento especial y diferente que deben recibir las naciones en vías de desarrollo.
Además, ganaron la batalla, librada principalmente por Brasil y Sudáfrica, de pasar por alto las patentes farmacéuticas de medicamentos vitales en situaciones de emergencia, condiciones que serán definidas siempre por las naciones pobres.
El bloque en vías de desarrollo logró incluso que Europa "elimine gradualmente" las subvenciones a las exportaciones agrícolas, aunque con las condiciones estipuladas por Francia.
"Por lo menos en nuestro sector, creo que una nueva ronda ayudará a las naciones en vías de desarrollo a adquirir más influencia", dijo Henrique Rzezinski, vicepresidente de asuntos internacionales de Embraer SA, la empresa aeronáutica brasileña que en una década pasó a ser la cuarta constructora del mundo en el campo de la aviación.
Para las naciones en vías de desarrollo, "la OMC ha pasado a ser muy importante", agregó. "Brasil, por su parte, aprendió muchas lecciones en su lucha con la OMC".
Otro sector en el que las naciones en vías de desarrollo ganarán más, empero, es el agrícola, uno de los más protegidos por las naciones industrializadas. "Esta nueva ronda es una gran victoria", dijo Carlo Lovatelli, presidente de la Asociación de Aceites Vegetales de Brasil. "Espero que con ello podamos exportar más frijoles, harina y aceite de soya".
Brasil es uno de los mayores productores del mundo de soya, y su producto es mucho más barato que el de Estados Unidos.Lo único que necesita es acceso al mercado, dijo Lovatelli.
El consumo mundial de soya pasó de 130 millones de toneladas en 1996 a 173 millones este año. La producción brasileña aumentó de 24 millones de toneladas a 42 millones en el mismo período.
ACUERDAN LANZAR NUEVA RONDA NEGOCIACIONES
Los participantes en la conferencia de la Organización Mundial del Comercio en Qatar acordaron ayer lanzar una nueva ronda de negociaciones para liberalizar el intercambio de bienes, luego que el único país disidente, India, accedió a abstenerse.
Luego de tres días de difíciles negociaciones, los ministros de comercio aprobaron un acuerdo que muchos esperan infundirá confianza en la debilitada economía mundial, y restaurará la credibilidad a una organización traumatizada por su fracaso en Seattle hace dos años.