Sendos grupos de países exportadores agrícolas y en desarrollo criticaron ayer en la Organización Mundial de Comercio (OMC) la legislación agrícola aprobada recientemente por el Congreso de EE.UU., con la que prolonga las millonarias subvenciones a sus productores.
El Grupo de Cairns, que reúne a una veintena de países exportadores agrícolas, denunció el "impacto negativo" de esas ayudas financiadas por el Tesoro Público y que "contradicen el mandato de la Ronda de Doha", que se negocia en la OMC con el objetivo de liberalizar el comercio mundial.
"El fracaso del Congreso estadounidense de aprovechar los ingresos récord de los agricultores por el alza de los precios de los alimentos y de tomar medidas hacia una política más orientada por el mercado pone de relieve la necesidad de concluir la Ronda de Doha", declaró ese grupo de países en un comunicado.
Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Filipinas, Guatemala, Indonesia, Pakistán, Paraguay y Uruguay son algunos de los países que integran el Grupo de Cairns.
Por su parte, el Grupo de los Veinte (G-20), liderado por Brasil e India, señaló que esa situación "crea las condiciones para la reforma".