Conforme la crisis de la deuda de Europa corre el riesgo de descontrolarse, el atractivo de Escandinavia como refugio cambiario del torbellino da indicios de estar evaporándose.
Hay “demanda de liquidez segura y sin conexión con la zona del euro”, dijo un estratega de Swedbank Markets, que tiene sede en Estocolmo.
La confianza en la capacidad europea de poner fin a la crisis se derrumba luego de que fracasaran los intentos griegos de formar un gobierno, lo que creó un “impasse” político en tanto aumenta la especulación de que el país más endeudado de Europa podría abandonar el euro.
Los bancos centrales de Noruega y Suecia han dado indicios de que sus políticas se guiarán por lo que suceda en Europa en momentos en que buscan proteger a exportadores y empleos.