El director de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Supachai Panitchpakdi, llamó ayer a los países pobres del G90 a dar muestras de "flexibilidad" y de "realismo" en las negociaciones para un acuerdo sobre la liberalización comercial, particularmente agrícola, que deben concluir a finales de julio.
"Es de suma importancia que evitemos crear divisiones inútiles" entre los países de la OMC, afirmó Supachai, en un discurso leído por su adjunto, Kipkorir Aly Ranam, en la apertura de la reunión de ministros de Comercio del G90, que comenzó ayer en Isla Mauricio.
En un llamado a los 147 países miembros de la OMC a que contribuyan a las negociaciones para la liberalización del comercio mundial, conocidas como ronda de Doha, Supachai destacó que "algunos grupos de países ya dieron signos importantes" de "flexibilidad".
"En esta estapa, es muy importante que no levantemos obstáculos adicionales", afirmó Supachai, quien debía participar en la reunión del G90 pero debió permanecer en Ginebra para preparar un texto de compromiso que será presentado la semana próxima en esa ciudad, explicó la OMC en un comunicado.
En la reunión de Isla Mauricio participan los negociadores comerciales de la Unión Europea (UE), Brasil y Estados Unidos, que se reunieron este pasado fin de semana en París para intentar desbloquear las negociaciones.
Un acuerdo en las negociaciones de agricultura, el tema más polémico de esta ronda, se vio frustrado en setiembre pasado en la cumbre de Cancún (México).
Países pobres: "flexibles y "realistas"
Algunos grupos de países ya dieron signos importantes" de "flexibilidad", Panitchpakdi.