Emprender es la clave para mejorar la competitividad de un país. Así lo señalan los expertos y en base a esta premisa se ve a un Panamá avocado a incentivar las actividades de emprendimiento.
El último Global Entrepreneurship Monitor (GEM), realizado en el 2009 y que tomó como muestra a dos mil personas, reflejó que el 9.6% de los panameños estaban comenzando su propio negocio o gestionando un negocio propio con menos de 42 meses de existencia.

En esta medición, Panamá está muy por debajo de Colombia con 22.4%, Perú con 20.9% y Guatemala con 26.8%. Pero aún así, el indicador panameño es superior al de Italia con 3.7%, España con 5.1% y Estados Unidos con 8%.
Pese a ello, existen historias de éxito de panameños que han decidido innovar en su procesos, ya sea para salir al mercado nacional e internacional por primera vez o para no salirse del mercado y mantenerse competitivos.

Tal es el caso de Dayra de Burgos, que junto a su esposo Edgardo Burgos abrió hace tres años la empresa Eviday, S.A., distribuidora de la miel de caña Melosa, que ha conquistado el paladar de panameños y europeos.
Eviday, S.A., que en un principio fue un sueño hoy no solo deja el nombre de Panamá en alto, sino que ha representado una fuente de ingresos para la población productora de miel de caña de la provincia de Los Santos.

La directora comercial de la compañía, Dayra de Burgos, señaló que ha solo tres años de haber empezado el proyecto pasaron de ser micro a pequeña empresa con un crecimiento de 100%.
“Lo importante es seguir innovando para mantenernos competitivos y en eso estamos, ahora desarrollamos el proyecto de saborizar la miel y a futuro seguiremos con la Melosa light”, agregó la emprendedora.
Según la directora comercial de Eviday, la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) apoya los nuevos emprendimientos y exhorta a las micros y pequeñas empresas a que no cesen en sus deseos de abrirse camino en el mercado nacional e internacional.
David Bernal también tiene una historia de éxito para contar. Es el propietario y gerente general de la empresa Frutas Tropicales Anabela, cuya fábrica está ubicada en Santa Ana, provincia de Los Santos.
El ingeniero Bernal, productor de melón y sandía, viendo cómo se le perdía sus cosechas tuvo la brillante idea un día de construir una fábrica para extraer la pulpa de las frutas y vender este producto tanto a la industria nacional como internacional.
“Los comienzos son difíciles y gracias al apoyo de Senacyt contamos hoy en día con la planta y aunque exportamos pequeñas cantidades a Europa, pensamos enviar contenedores este año”, enfatizó.
Esta actividad emprendedora de Bernal le ha representado una empleomanía sobre todo para mujeres de la provincia, y los productores de frutas no tradicionales han encontrado también un mercado para los productos que no logran exportar. La fábrica tiene la capacidad de absorber 200 hectáreas de frutas como piña, maracuyá, melón, sandía, entre otras.
En la provincia de Chiriquí se encuentra también un hombre emprendedor. Se trata de Juan Malivern, que con su visión de futuro construyó las bases de un negocio que representa el pilar de su familia.
Lo que comenzó como un pasatiempo para el señor Juan Malivern se ha convertido hoy día en todo un negocio. Y es que las abejas le han brindado estabilidad y prosperidad a esta familia a través de su empresa Sí, es Natural, S.A.
Mediante esta compañía se comercializan a nivel nacional productos como Vitamiel, Aguijón, Propolina, entre otros, que han tenido una buena aceptación en el mercado. También ha alcanzado el mercado internacional con su miel orgánica Malivern.
No obstante, aunque han sido muchos sus logros, no se detiene y ahora está explorando la posibilidad de producir cremas cosméticas con la miel como principal activo.
Hoy en día, a la cabeza de este negocio está su hijo, quien lleva su nombre. Juan Eduardo Malivern, gerente de Sí es Natural, manifestó que ya han enviado en dos ocasiones algunos de sus productos a Costa Rica, en octubre de 2010 y en febrero de este año.
Igualmente en la provincia de Chiriquí, pero en Tierras Altas, específicamente en Boquete, la palabra emprendimiento forma parte de la vida de Demetrio Javier Díaz, gerente general de Aboquete.
Díaz es el propietario de la primera Biofábrica en Panamá, dedicada a la producción de abonos orgánicos inoculados con microorganismos benéficos y controladores biológicos, y sus productos se emplean para mejorar el rendimiento en el sector agro y son amigables con el ambiente.
Los orígenes de la empresa datan de 1999, cuando la familia evaluó los problemas crecientes de contaminación por los desechos agroindustriales y decidió comenzar con la primera planta de producción de abonos orgánicos, reciclando los residuos agroindustriales de la región.
Estudio.
El GEM realizado en el 2009 en Panamá muestra que prácticamente uno de cada 10 panameños respondió afirmativamente la encuesta 2009 y se consideraron emprendedores.
GEM no hace distinción entre negocios formales o informales ni indica si tales iniciativas emprendedoras perdurarán y se traducirán en valor agregado para la comunidad.
La medición realizada en Panamá refleja que el 59% de los autocalificados emprendedores estuvieron impulsados por la identificación de una oportunidad de negocio, mientras que el resto estuvo impulsado por necesidad o falta de empleo estable.
Para el 30% la motivación fue una mayor independencia y para un 56% fue aumentar los ingresos personales.
En Panamá hay una actitud favorable hacia el emprendimiento, pues un 68% de los entrevistados piensa que emprender es algo deseable y un 63% siente que debe tener los conocimientos, habilidades y experiencias para poner en marcha un negocio; pero solo un 14% piensa emprender en los próximos tres años y un 4% mantiene negocios con más de 42 meses de vida.
Otros hallazgos del GEM Panamá sobre el tipo de negocios apuntan a que la mayor proporción, o sea un 29%, tiene que ver con alimentos (fonda, kiosco, restaurante, venta de comidas, etc.), y los siguientes grupos son ventas de artículos no perecederos (8%), servicios profesionales (9%) y transporte/taxi (7%), siendo un 91% del total correspondiente a servicios y comercios.
Sobre innovación, el 60% de los negocios no ofrecen productos /servicios nuevos o desconocidos, y un 79% aplica tecnologías o procedimientos con más de cinco años de existencia.
En relación con la edad, el 52% de los emprendedores tienen entre 25 y 44 años, y el 60% de emprendedores tiene empleo de algún tipo, adicional a la iniciativa.
Por su parte, el director de Asuntos Económicos de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, Manuel Ferreira, dijo que el establecimiento de empresas multinacionales en el país está creando nuevas áreas de negocios donde las compañías panameñas se están abriendo camino. “Cuando un país tiene crecimiento económico, atrae inversión directa extranjera, inversión que empieza a requerir de muchos más servicios y de bienes”.