Festividad
- 16 de octubre de cada año se celebra a nivel mundial el Día de la Alimentación.
- 1945 año en que se fundó la FAO como organismo para ayudar a brindar seguridad alimentaria.
Subalimentación
- 30% es el nivel de personas con hambre que se registra en Guatemala, el más alto.
- 18% es la media en que se encuentra Centroamérica en lo que respecta a subalimentación.
Panamá ha logrado bajar los niveles de personas subalimentadas o que padecen hambre en los últimos seis años, pasando del 12% al 8.7% actualmente, lo que indica que hay unos 300,000 panameños que padecen hambre.
Para la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), estas cifras no son del todo alentadoras si se da una mirada a la situación mundial, en la que se registran unos 842 millones de habitantes subalimentados. De estos, 47 millones son de América Latina y el Caribe, según las cifras del organismo internacional que ayer conmemoró el Día Mundial de la Alimentación.

La situación que se vive actualmente va ligada con los niveles de pobreza. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) dio a conocer en marzo del año pasado que el 25.8% de la población en Panamá es pobre. Según la FAO, este año los niveles se ubican en 25%, mientras que en otros países, como Honduras, la cifra alcanza el 67% de la población, con Costa Rica y Belice como los únicos que se mantienen por debajo de los niveles antes mencionados.
No bajar la guardia

Ignacio Rivera Rodríguez, coordinador subregional para Mesoamérica y representante de Panamá de la FAO, señaló que, a pesar de que Panamá ha logrado disminuir los niveles de pobreza, uno de los retos es no bajar la guardia.
De acuerdo con Rivera, hay que reforzar las estrategias no solo en este país, sino en todo el mundo, con la finalidad de bajar los niveles de hambre y pobreza.
Rivera manifestó que dando una mirada a las cifras actuales y a los avances logrados, se percibe un escenario optimista a futuro, pero que esto se logrará dando un enfoque a las políticas públicas, al gasto público y atendiendo todos los temas que involucran los sistemas alimentarios.
Panamá ha logrado avances importantes en este aspecto. En los últimos años, el Estado ha emprendido varias campañas para disminuir los niveles de pobreza. Una de ellas es el programa Red de Oportunidades, que transfiere 50 dólares mensuales a hogares que tienen dificultades para satisfacer sus necesidades básicas.
Los subsidios y ayudas económicas que realiza el Estado en favor de la población con menos recursos sumaron 302.4 millones de dólares en el primer semestre, pero se estima que al finalizar el año alcanzarán los $613.3 millones.
Para la FAO, los Gobiernos deben enfocar sus políticas públicas en cinco ejes para garantizar un mejor desarrollo social de la población. Ellos son seguridad alimentaria, aumentar la productividad, abatir la pobreza rural con empleos dignos. Además, mejorar los sistemas tecnológicos y financieros y adoptar estrategias de conservación de los recursos naturales.
Oscar Osorio, ministro de Desarrollo Agropecuario (Mida), sostuvo que Panamá tiene por delante retos que cumplir, sobre todo en lo que concierne a la agricultura familiar.
De acuerdo con Osorio, la agricultura familiar debe ser más participativa, por lo que actualmente la entidad en conjunto con otras autoridades locales y la FAO trabajan en reforzar programas como los huertos escolares y familiares, además de desarrollar programas para incorporar a los pequeños agricultores, de forma tal que se establezca una agricultura sostenible.
El titular del Mida sostuvo que actualmente existe el compromiso por parte de los agricultores de continuar produciendo, pese a las adversidades que afectan al sector, como son las inclemencias del tiempo y las plagas en los cultivos, con el fin de mantener la seguridad alimentaria.
Destacó que es un compromiso conjunto, tanto por el sector gubernamental como de los productores, y aseguró que se trabaja en la aplicación de nuevas tecnologías en la agricultura, resaltando la labor efectuada por la FAO.
Osorio recalcó que la agricultura familiar será clave para el sostenimiento de las familias de escaso recursos. Además, hizo el llamado a adoptar el sistema de asociatividad y que sea un compromiso no solo en Panamá, sino del mundo.
Abandono
Otra situación que afecta la producción de alimentos es el hecho de que a nivel mundial hay una tendencia a la urbanización.
Estudios de la FAO indican que cada vez hay menos personas en las áreas rurales y más en las urbanas.
Según Rivera, este problema de migración del campo a la ciudad va ligado con la necesidad que tienen las personas de buscar mejores condiciones de vida.
En Panamá, solo el 44% de la población vive en las áreas rurales, lo que significa una considerable merma en las faenas agropecuarias, según dieron a conocer a principios de año la Cámara de Comercio Industrias y Agricultura de Panamá y representantes del Frente Pro Rescate del Agro.
Esta cifra indica claramente que cada vez aumenta la presencia de personas que vienen del campo a la ciudad, pues ya no les motiva trabajar la agricultura. Un ejemplo claro del abandono de la actividad agropecuaria se observa en la provincia de Chiriquí, donde, en menos de diez años, la cantidad producida de diversos granos ha bajado 95%.
En 2003, la cantidad de hectáreas sembradas de arroz era de 55,394, mientras que en noviembre de 2012 solo se contabilizaron 28,015 hectáreas; o sea, alrededor de 27,000 hectáreas se habían dejado de producir.
Los sectores agrícola, pesquero y ganadero necesitan no solo de apoyo en materia de tecnología, sino acceso a otros servicios como la educación y salud, de tal forma que se puedan dar producciones óptimas y acordes con las necesidades de los participantes.