El escaso valor agregado que ofrece Panamá en sus servicios logísticos podría restarle competitividad en la región, advirtió el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de la Cadena de Abastecimiento (Apeca), Demóstenes Pérez.
Aunado a esto, los empresarios del sector logístico continúan esperando que la crisis que enfrenta la Zona Libre de Colón (ZLC), que afecta también la competitividad, se solucione con la aplicación de un nuevo modelo de negocios.
Pérez indicó que la atención que se ha captado de grandes empresas multinacionales podría cambiar ante la ausencia de una plataforma logística con estándares internacionales.
Señala que, a pesar del crecimiento en materia logística en los últimos años, Panamá carece de una visión macro que permita el desarrollo del nuevo modelo de negocio internacional.
Agregó a esto los largos procesos burocráticos que enfrentan las empresas multinacionales para el manejo de productos, la falta de infraestructuras y las deficiencias en la plataforma de transporte.
A la fecha solamente la Dirección General de Sedes de Empresas Multinacionales (SEM) registra unas 110 empresas.
No obstante, según informes del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici), en lo que va del 2015, tres nuevas empresas han proyectado inversión por el orden de los $7 millones 141 mil, que se sumarán a los $720 millones que aportan las existentes.
Ante esto, el también operador logístico sostiene que Panamá debe elaborar estrategias para convertirse en un hub de distribución regional.
“Ofrecer el servicio de convertir el inventario regionalizado en producto nacionalizado con respecto a los países de destino” sería un gran logro para el sector logístico, destacó.
“Independientemente del mercado, Panamá podría hacer las adecuaciones necesarias para que los productos cumplan con los requerimientos aduaneros en los distintos países”, dijo.
Estancamiento
Representantes del sector indican que otra de las grandes limitaciones que tiene el servicio de valor agregado es la crisis que enfrenta la Zona Libre de Colón, principalmente por la deuda millonaria que mantiene con el emporio empresarial venezolano.
Situación que se acentuó en este mismo periodo del 2014, cuando el movimiento comercial sufrió un descenso del 18.9%, mientras que la recuperación al 2015 apenas llega al 3.3%.
A pesar de las debilidades del país, existe aún la intención de desarrollar ambiciosos proyectos como la oportunidad de convertir a Panamá en un hub para la redistribución internacional de alimentos que vislumbra el Ministerio de Desarrollo Agropecuario.
El ministro de la cartera, Jorge Arango, adelantó que mantienen negociaciones con grandes empresas, entre ellas una de origen norteamericano, con productos como el arroz.
Indicó que se ha hecho contacto con autoridades y empresarios de la región para que ciertos productos lleguen a Panamá, sean reempacados y distribuidos a otros países, siendo así la producción nacional parte de estas reexportaciones.