Con una deuda pública que supera los 18 mil 240 millones de dólares y una desaceleración económica, Panamá se enfrenta a un panorama económico reducido a contención de gastos e inversiones focalizadas.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ubica a Panamá entre los 10 primeros países de Latinoamérica con el más alto índice de deuda pública, un 36%, con respecto al producto interno bruto (PIB).
Aunque las autoridades siguen apostando a su buen desempeño económico, existen factores externos que inciden en el fortalecimiento de esa deuda.
Para el economista David Saied, el fortalecimiento del dólar registrado en los Estados Unidos (EE.UU.) es uno de ellos.
Ante este panorama, el MEF asegura que ha enfocado su gestión de la deuda pública en obtener financiamiento en términos y condiciones favorables, así como optimizar el balance entre costo y riesgo del portafolio de deuda pública.
No obstante, para Saied, la mejor manera de manejar la deuda es eliminando los déficits. Reiteró que la Constitución Nacional es clara cuando afirma que los ingresos deben estar equilibrados con los gastos.
Sostiene que lo ideal en una institución pública es manejarse dentro de los ingresos y el Gobierno debe endeudarse solo para grandes activos y no para todo y todos los años.
También recomendó la diversificación de las emisiones de las deudas, tomando en cuenta regiones como Europa y Japón, y evitar depender solo del dólar, que incrementa las deudas, sobre todo en términos de divisas.
El MEF detalló que la deuda de la República de Panamá prácticamente está contratada en dólares americanos y más del 90% está pactada a tasas de interés fijas, lo que representa una fortaleza ante la volatilidad de los mercados internacionales.
Medidas
Las autoridades sostienen que el nivel de endeudamiento de Panamá sigue siendo moderado y es comparable con la mayoría de países de la región que tienen acceso a mercados, como Colombia, México, Brasil y Uruguay.
No obstante, reconocen que un alto nivel de endeudamiento con respecto al tamaño de sus economías podría ocasionar bajas en sus calificaciones de riesgo crediticio y un limitado acceso a los mercados de capitales.
Para Felipe Argote, presidente de Entorno Macroeconómico y Finanzas Nacionales de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), una política inteligente y razonable de Estado es gastar menos, pedir prestado menos y pagar las deudas.
Se trata de “no gastar más de lo que se gana y reducir sobre las bases de utilizar los recursos y no tomar decisiones sobre gastos y préstamos para ganar adeptos políticos”, concluyó.
Deuda pública
Según datos de la Dirección de Créditos del MEF, el saldo de la deuda pública de Panamá al 28 de febrero de 2015 era de 18 mil 240.7 millones de dólares.
De este total, el 78.4% correspondía a la deuda externa y el 21.6% a la interna.
En cuanto a la deuda externa, el 54.6% responde a amortizaciones, donde destaca el pago de principal, de préstamo contratado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); y el 45.4% restante corresponde al pago de intereses, al BID y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento.
En tanto, la deuda pública interna fue de 44.2 millones, donde se destaca el pago a principal préstamo Fideicomiso Fondo de Compensación Energética (Face) con el Banco Nacional de Panamá, y pago de intereses de la Nota del Tesoro 2021-4.
La deuda pública se incrementó en un 0.05% al cierre de 2014.