Johnny Hecker, de la firma International Oil Consultants, Inc., en un análisis especial para El Panamá América manifestó que no existe ninguna medida que Panamá pueda adoptar para contrarrestar el alza del combustible, a menos que el Ejecutivo rebaje las cargas impositivas, trasladando al consumidor ese ahorro, al menos temporalmente.
Aseguró que se debe recordar que Panamá depende estrictamente de los precios del petróleo y sus derivados en el mercado mundial ya que éste importa sus productos, desde el cierre de la refinería Panamá de Texaco.
Para el consultor es tan fuerte la demanda energética, que debe interpretarse como que los precios del petróleo y sus derivados van a permanecer en niveles muy superiores a los que se ha acostumbrados a ver en años pasados.
La nueva calidad de la gasolina de Estados Unidos y lo difícil que es producirla para muchas refinerías del país, hace que los precios se mantengan elevados.
En la actualidad el valor promedio del galón de gasolina regular en Estados Unidos está en 2 dólares y esto es un aumento de casi 50% en comparación al promedio del 2003. En días pasados los presidentes de Hondura, El Salvador, Guatemala y Nicaragua enviaron una carta a la OPEP para solicitarle una reducción en los precios del crudo, a lo que el consultor internacional calificó de "poco alentador".
"No creo que tenga trascendencia alguna, porque todos los países de la OPEP son subdesarrollados y sus economías dependen casi totalmente del ingreso petrolero"dijo.
Esa institución reacciona estrictamente a los mecanismos de oferta y demanda y en lo que va del 2004 están percibiendo ingresos record por concepto de la venta del petróleo, afirmó.
Por supuesto que hay elementos geopolíticos que juegan un papel importante -dijo- y pueden afectar las decisiones de la institución en determinados momentos.
Tal es el caso actual donde la presión de EU y otras naciones desarrolladas pueden tener algún efecto en un aumento en la producción diaria por parte de los países miembros.
En tanto, los miembros de la OPEP mantuvieron ayer conversaciones informales en Amsterdam para considerar la propuesta de Arabia Saudita de incrementar la producción en al menos 6%.
A pesar de este encuentro, los ministros del cartel esperarán hasta el 3 de junio, cuando se realice la cumbre formal para tomar una decisión sobre la política productiva.
Por el momento, mientras el principal productor de petróleo del mundo, Arabia Saudita, propuso aumentar la producción en 1.5 millones de barriles diarios desde el límite oficial de 23.5 millones; la OPEP admitió que ya está produciendo más de dos millones de barriles diarios por encima de los límites oficiales. El alza del precio del petróleo, que amenaza con afectar el crecimiento de la economía mundial, ha llegado al máximo histórico en los últimos años.
Los ciclos cambiantes de la distintas economías en los países líderes del mundo son en realidad los que han sentado los precedentes de los precios del crudo, siendo quizás la última parte de la década de los 90, una de las más resaltantes en cuanto a volatilidad de los precios.
Johnny Hecker, consultor de International Oil Consultants, Inc., comentó a El Panamá América que esta conducta se da luego que los mecanismos de oferta y demanda fueran opacados por las especulaciones del momento y no existieran indicadores claros que permitieran establecer una tendencia bien sea al alza o la baja.
A principios de la década del 2000 se inicia entonces un repunte de la economía global y por ende, un fortalecimiento en los precios del petróleo motivando así el resurgimiento de la demanda energética.
Pero esta algarabía no duró mucho ya que de acuerdo con Hecker se vio truncada con los acontecimientos del 11 de septiembre, provocando que los precios se vinieran abajo como consecuencia de la paralización de la economía y posterior recesión en Estados Unidos.
Luego, la guerra con Irak y los conflictos del Medio Oriente hacen temer la paralización de las exportaciones de petróleo por parte de los países de la OPEP hacia el mundo industrializado y se inicia entonces un ciclo de alza en los precios que ha venido a agravarse en los últimos meses debido a un aumento incontrolable del consumo energético global, señaló el consultor.
"El consumo mundial de petróleo que para finales del 2003 estaba en 79 millones en barriles diarios y actualmente en casi 80 millones es liderado por China y por una mejora sostenida de la economía", sostuvo.