Economía

Panamá desarrolla estrategias de productividad


Informes recientes como el presentado por el Foro Económico Global advierten los bajos niveles de competitividad de Panamá. Sin embargo, el economista Nicolás Ardito Barletta, reconoce que en estos 100 años de vida republicana si se han dado pasos positivos.
En Panamá se han desarrollado estrategias para mejorar no sólo la competitividad, sino la productividad del país en la última década, aseguró el economista.
La apertura que ha sido determinante en este proceso, "ha obligado al país a ser más competitivo, pues ahora tiene que trabajar bajo las nuevas reglas del comercio internacional", dijo.
Según Barletta, Panamá con una economía pequeña con sólo 3 millones de habitantes sólo puede crecer sostenidamente ligando su mercado a países más grandes para aumentar las exportaciones.
"Nuestro crecimiento económico está necesariamente vinculado al aumento de las exportaciones" manifestó el economista. Entre los pasos significativos que ha dado el país mencionó el trabajo hecho para consolidar el conglomerado de la posición geográfica alrededor del canal, los puertos, la Zona Libre, la venta a barcos en tránsito, los cables submarinos de fibra óptica, el tren, el turismo de cruceros y el comercio.
Además de la introducción de tecnología de producción y mercadeo de frutas tropicales, la facilitación de la pesca para la exportación, entre otros. Pero, reconoce que ha faltado el apoyo a la industria en su proceso de reconversión.
La fórmula para cambiar los errores cometidos en la década - sostuvo Barletta- implica un esfuerzo mancomunado entre gobierno-empresa, privada-trabajadores para mejorar las condiciones en sectores de producción donde Panamá puede fácilmente incrementar sus exportaciones.
En el caso del gobierno el economista hizo énfasis en que se necesita desburocratizar la administración pública en los trámites esenciales para exportar y desarrollar sinergia entre actividades.
Por ejemplo, las aduanas y los requisitos fitosanitarios alrededor de los puertos de Zona Libre. El sector público tiene que convertirse en facilitador. "Este trabajo no puede politizarse, no puede cambiar cada 5 años, tiene que guiarse con políticas públicas definidas, reglas del juego estables y acciones administrativas ágiles y transparentes, indicó Barleta.
Al sector privado le recomendó adoptar tecnologías y proveer de infraestructura oportuna en sitios claves como el canal, turismo y el mercadeo de productos agropecuarios y pesqueros.
Finalmente, manifestó que el reto para Panamá no es a futuro sino el presente. "Panamá puede consolidar una capacidad exportadora mayor con el conglomerado de actividades conexas alrededor del canal, en la exportación de bienes agropecuarios, industriales y pesqueros para crear una economía más diversificada" concluyó el economista.
La contribución inducida incluye un componente de las actividades derivadas de los servicios dados a los cruceros y otros tipos de turismo, cables submarinos, transporte multimodal y principalmente la actividad y el movimiento comercial desarrollado por el comercio de la Zona Libre de Colón y en menor grado las actividades de los puertos.
Durante 1950, los puertos de Balboa y Cristóbal, cubrían las necesidades de exportación e importación de la Zona del Canal y de Panamá; durante 1960, pero en especial durante 1970, el puerto de Cristóbal cubrió las necesidades del aumento comercial de la Zona Libre de Colón.
Con esto, el tránsito por el Canal ahorró costos de transporte, y permitió que la Zona Libre fuera competitiva, además que proporcionó ahorros a sus clientes de América Latina, quienes se beneficiaron de tener facilidades de inventario, créditos y despachos con rapidez.
Las actividades del sistema del Canal incluyendo el efecto multiplicador generó 45,999 puestos de trabajos en 1950, representando el 19.1 % del total de empleo en el ámbito nacional. Para 1979 los puestos de trabajos creados sumaron a 93,074, es decir el 17.7% del total del empleo del país.
Tanto fue que el empleo del Canal constituyó el 3.8% del total del empleo del país, sin embargo cubrió el 18% del promedio total de los salarios pagados al mismo periodo; es decir 77.9 millones de dólares de un total de 433.4 millones de dólares.
Con relación a las exportaciones del Canal, estas sumaron entre 149.6 millones de dólares en 1950 y 487.3 millones en 1979, representando el 59.1% - 35% del total.
Sin esa contribución significativa, la balanza de pagos habría mostrado un serio desequilibrio, afectando el crecimiento del PIB, que hubiera resultado inferior al registrado el periodo.
Sin tales contribuciones, el nivel de la clasificación del crédito de Panamá, no hubiese podido lograr los créditos externos hechos por el Gobierno durante 1970.
El flujo de ingresos de alto poder generado por las actividades del Canal, fue absorbido por los negocios ubicados en lugares específicos, contiguos a la región del Canal, y mejoraron las utilidades de las empresas, debido a la localización de los negocios y de sus valores catastrales.
La Cuenca del Canal, (disponibilidad de agua para el consumo de la población urbana y por la generación de electricidad) y el Ferrocarril, agregaron valor a la economía panameña en el período 1950-1979.


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136918
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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