El gobierno de Panamá consideró ayer que el plan para construir una refinería regional en un país centroamericano "fracasó" tras el anuncio de México de reducir su oferta de suministro de crudo para ese proyecto.
El embajador de Panamá en México, Ricardo Alemán, dijo en entrevista al diario El Universal que el gobierno mexicano "tiró el primer balde de agua fría" cuando anunció en abril pasado que reduciría a 80.000 barriles el suministro de crudo que aportaría Petróleos Mexicanos (Pemex) a la refinería regional, la cual tendrá un costo de entre 7.000 y 9.000 millones de dólares.
Inicialmente se acordó que Pemex aportaría 230.000 de los 360.000 barriles que procesaría a diario la futura refinería y que los restantes los pondría la compañía que ganara la licitación para la construcción del complejo petrolero.
Alemán, según la versión periodística, consideró innecesario el desarrollo de esta refinería, pactada en el marco del Plan Puebla Panamá (PPP), un mecanismo de integración a partir de proyectos de infraestructura, telecomunicaciones e interconexión eléctrica, entre otros, porque Nicaragua y Panamá poseen ya sus propios planes de refino de crudo.
Recordó que Nicaragua tendrá una refinería con el apoyo de Venezuela, la cual tendrá una capacidad para procesar hasta 150.000 barriles de petróleo diarios y tendrá un coste de inversión de 2.500 millones de dólares.
Asimismo, Panamá realizará su propia refinería en conjunto con el gobierno de Qatar y la petrolera estadounidense Occidental Petroleum (Oxy), como lo anunciaron las tres partes a mediados de mayo pasado.
Panamá desestima refinería
Embajador Alemán reacciona tras el anuncio de México de reducir suministro de crudo.