Más vale prevenir que lamentar, reza un viejo adagio, que cae como anillo al dedo ante el brote de influenza aviar que ya ha cobrado tres vidas humanas en Vietnan y que pone en riesgo a toda la industria avícola de ese país.
Por ello, autoridades nacionales descartaron la posibilidad de que Panamá se vea afectado con una epidemia similar, ya que nuestro país goza de los más altos estandares de salubridad que garantizan que nuestra industria avícola no corre peligro.
"Hemos revisado los registros y no muestran reportes de que en Panamá se haya dado un brote de la llamada "gripe del pollo", señaló Enrique Evans, subdirector de Cuarentena Agropecuaria del MIDA.
Estas aseveraciones se constatan en los estrictos controles de sanidad que aplica el MIDA, aunado a que en Panamá no se realizan importaciones de aves vivas que puedan poner en riesgo a la producción nacional, advirtió del subdirector.
Ante la alerta de un brote de influenza aviar o gripe de pollo, cualquier industria avícola corre peligro, ya que los ingresos que generan son enormes y acarrearían grandes pérdidas.
Los cálculos indican que sólo en Panamá se producen anualmente 54 millones de pollos, que colocan al país con un nivel de consumo per cápita en América Central de 63 libras por año.
Por ello, Roberto Toledano, presidente de la Asociación Nacional de Avicultores de Panamá (ACOVIPA), recalcó que Panamá goza de un status sanitario bueno, gracias a los controles y barreras sanitarias que se aplican, porque se prohibió de la importación de animales vivos desde países que hayan registrado la enfermedad.
Además de que se realizan monitoreos serológicos periódicamente a las aves, con el fin de proteger el patrimonio del país, recalcó Toledano.
La industria avícola panameña, que está concentrada en más de 17 empresas en el ámbito nacional, exporta productos procesados y huevos fértiles a Centro América y Colombia, gracias a la garantía de su estado sanitario.
La Influenza Aviar (AI, gripe, plaga avícola) es una enfermedad viral infecciosa que le da a muchas especies de aves, incluyendo pollos, pavos, aves de caza, ratites, aves acuáticas, pichones y pájaros silvestres.
Se convierte en una amenaza seria para toda la industria avícola: comercial, de caza, de exhibición, acuática, ratites y pichones, porque la granja avícola infectada se coloca en cuarentena y se producen bajas, hasta provocar el cierre de las mismas.
Son variables. Puede no haber síntomas, problemas respiratorios leves a severos (estornudos). La cresta se vuelve azul, y se presentan hemorragias (manchas rojas) en la parte baja de las patas.
Los pollos no caminan, presentan cuadros de diarrea, decrece la producción de huevos y la alimentación. Estos signos clínicos se ven en bastantes enfermedades virales y bacterianas, por lo que se necesita un diagnóstico apropiado.
Panamá está libre de influenza aviar
Las medidas sanitarias son muy importantes en el país, pues se producen localmente 54 millones de pollos al año.