El robo de información a través de Internet se ha intensificado en los últimos años y los llamados ladrones cibernéticos o “hackers” acechan en todos lados, sobre todo, en países como Panamá, en donde existe una economía pujante y un centro financiero desarrollado.
Sin embargo, el país no cuenta con un plan de protección e inversión para reaccionar ante una fuga masiva de datos significativos que puedan generar serias consecuencias, tanto en la empresa privada como en las entidades estatales.
El Informe Global de Seguridad 2011, en el que participaron más de quince países de América Latina, y que incluyó a Panamá, reveló que la industria más afectada por los atacantes con el fin de recopilar información es la de alimentos y bebidas con un 57%, seguido por los negocios de venta al por menor (18%), hotelería (10%) y contratistas de gobierno (6%).
El robo de datos es el tema de mayor interés para los delincuentes, aseguró el presidente de Centauri Technologies Corporation, Julio Escobar Villarué.
En Panamá, lo relevante es contar con un Centro de Respuesta de Incidentes, la realización de una encuesta regular homologada sobre seguridad, así como planes de inversión para reaccionar ante un incidente de fuga de información.
Esta fue la recomendación de Escobar, al hablar sobre las necesidades de Panamá en el campo de protección de información confidencial.
El especialista añadió, que se ha industrializado la manera de penetrar los sistemas en Internet, por lo que recomendó a las empresas tener un plan en caso de robo de información.
Las debilidades persisten.
No obstante, no solo el sector privado se encuentra desprotegido en Panamá, también lo están las instituciones públicas.
Hace unos meses, un estudio de Risco Consulting realizado a 81 organizaciones locales, de las cuales el 15% eran entidades estatales, dejó al descubierto que las mismas no cuentan con una estrategia para la protección y privacidad de sus datos.
También señalaron que entre las entidades más expuestas están el Banco Nacional, la Caja de Ahorros, la Dirección General de Ingresos, el Ministerio de Economía y Finanzas, el Registro Público, la Corte Suprema de Justicia y la Dirección de Catastro.
Ramiro Wong, gerente general de TELERED resaltó la importancia de realizar aportes cuya finalidad se centre en buscar mecanismos que permitan satisfacer las necesidades del sector financiero.