Panamá iniciará el año 2003, como la sede regional del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (PMA) el cual será instalado en la Ciudad del Saber, áreas revertidas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores informó ayer que la Directora de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de esta organización, Zoraida Mesa comunicó a la Presidenta de la República Mireya Moscoso el traslado de la sede a Panamá.
Según nota de prensa el traslado de dicha entidad se enmarca dentro del programa del Gobierno para promover al país como Centro de Organizaciones Internacionales.
Con la firma de un acuerdo entre la República de Panamá y el Programa Mundial de Alimentos quedó sellada la apertura de la sede, con derecho a las inmunidades y privilegios de dicha oficina en el país.
De acuerdo con José Miguel Alemán, ministro de Relaciones Exteriores éste traslado traerá entre otros beneficios una cuantiosa inversión anual en compras locales dado que vendrán más de 17 familias, además de los contratos que generará para laborar en sus oficinas, convirtiéndose en generadora de empleos y de consumo de servicios.
Agregó que la sede es un logro de la República de Panamá. "Competimos con 5 países y fuimos evaluados por organismos internacionales independientes saliendo elegidos"
El Programa Mundial de Alimentos es la organización multilateral de asistencia humanitaria mayor del mundo. Fue establecida en 1963 y tiene la misión de luchar contra el hambre y la pobreza. Dentro del sistema de las Naciones Unidas este plan es el principal comprador de alimentos y servicios en los países en desarrollo.
La instalación de la sede es beneficiosa ya que cada sede regional que se instala en Panamá promueve una imagen positiva a nivel internacional; se trasladan al país funcionarios internacionales que adquieren bienes y servicios; facilita el acceso directo con los encargados de la cooperación.
La sede regional en Panamá coordinará las estratégias de las oficinas de la organización ubicadas en 11 países de la región, así como la distribución de alimentos en caso de desastres en los países de América Latina y el Caribe.
Y aunque pareciese que para todos esta época es especial, para nuestra querida "Cuqui" es un tiempo en el que desde que se aproxima se dedica a decorar, cocinar y a cantar villancicos, entrando tal y como describe, en un "burbujeo inimaginable".