Panamá se encuentra dentro de los 12 primeros lugares entre los países con mayor clima de negocios en microfinanzas, en compañía de países como El Salvador, Colombia, México y Brasil.
Pero, a pesar de estar entre los principales países, Panamá no cuenta con un marco regulatorio atractivo para las microfinanzas.
A esta conclusión se llegó en el estudio titulado "Microscopio Global sobre el Clima de Negocios para las Microfinanzas 2011".
En los últimos años, el país ha tenido algunos avances en la promoción de microempresas a través de préstamos bancarios y por entidades de crédito de segundo piso.
La superintendencia del Ministerio de Economía y Finanzas no dispone ni de metodologías ni de procedimientos específicos para el sector. Tampoco hay una definición clara para las microfinanzas.
Las instituciones de microfinanzas son, en gran medida, tratadas de la misma manera que todas las demás entidades financieras reguladas.
Un permiso bancario específico para las microfinanzas permite a las instituciones de microfinanzas transformarse a un tipo de banco especial con requerimientos mínimos de capital bajos.
La documentación y los requisitos para obtener dicho permiso son muy onerosos y complejos. Son muy pocas las IMF que operan en el sector, y las que lo hacen ofrecen una gama limitada de servicios.
Como desafío se destacó el aumento en el financiamiento para las IMF otorgado por las instituciones públicas de segundo piso, gracias a una ley de 2009 y a un decreto de 2008.