Desde el 28 de febrero próximo México será la nueva sede del ALCA. Después de dos años, Panamá cesó en esa responsabilidad, pero durante la clausura de la ronda de negociaciones realizada aquí esta semana, reiteró su interés por ocupar la sede permanente del proyectado sistema.
Cómo actuamos allí y qué expectativas quedan. Aún cuando califica de acertada la política panameña en ese foro, Pedro Rognoni estima que hay mucho por hacer todavía, porque después de una relación privilegiada con Estados Unidos, Panamá no ha estado del todo preparada para este reto.
Rognoni es el representante del sector agropecuario en la Comisión de Negociaciones Comerciales Internacionales de Panamá, empresario vinculado, entre otras actividades a la ganadería.
Entiende que por la estructura económica del país se busque maximizar su potencial en el sector servicio, pero estima que hay necesidad de delinear una estrategia de integración regional para poder atender otros aspectos como el del sector que representa.
222 Negociar para cambiar las reglas, y delinear una política de integración a bloques.
Con un 11% de presencia en la economía nacional aclara que en los hechos el papel del sector agropecuario posee más alcance debido a la cantidad de panameños que se dedican o viven de esta actividad, lo que ha llevado a discriminar entre los productos que poseen posibilidades competitivas y aquellos que son sensibles y susceptibles de protección.
Entre estos últimos, ante el ALCA han sido señalados los productos lácteos, la carne de cerdo, la cebolla, el tomate y el arroz entre otros, pero cree que algunas cosas deberán variar para definir la participación panameña en ese enorme libre mercado que se está creando.
"Los subsidios constituyen la forma como potencias industriales como Estados Unidos y Canadá protegen su sector agropecuario, y los aranceles los mecanismos de defensa de naciones como nosotros, y si se mantienen las actuales reglas de juego estaríamos en serias desventajas", apuntó.
Pero señala que en esas mismas potencias hayan surgido voces disidentes con las actuales reglas, y coincidentes con preocupaciones como la suya. La cosa es más compleja, explica, y subraya la necesidad de que Panamá intensifique sus esfuerzos para prepararse, entre ellas su inserción en bloques negociadores.
Allí, y en las reglas que predominan en las actuales relaciones de intercambio comercial, se encuentra la razón de cierta aprensión empresarial, lo que podría variar si ALCA llegara a lograr una relación preferencial de Estados Unidos y Canadá hacia América Latina.