El destino ha otorgado a Panamá ser el trampolín para el mercado taiwanés hacia Latinoamérica. Con el recién firmado tratado de Libre Comercio los inversionistas y exportadores panameños van a tener acceso privilegiado a los 24 millones de habitantes de Taiwan cuyos ingresos percapita están por encima de los 12.8 millones, dado que es el primer país de la región que firma un TLC con la República de China.
Taiwan es la decimocuarta mayor nación exportadora en el mundo y ocupa el decimosexto lugar en términos de importaciones. Además, sus reservas de divisas extranjeras ocupan el tercer lugar en el mundo.
Según Joaquín Jácome, ministro de Comercio e Industrias los inversionistas taiwaneses por su parte podrán utilizar a Panamá como puerta de entrada no sólo al mercado panameño sino hacia toda Centroamérica, Suramérica y EU. "Este puede ser un factor importante de atracción de inversión extranjera de Taiwan a Panamá" dijo el ministro.
¿Pero cuál será el paso siguiente luego de la firma del TLC? El tratado deberá ser enviado a los órganos legislativos de ambos países para ser aprobado y posteriormente entrar en vigencia en enero del 2004.
Sin embargo, mientras este proceso sigue su curso autoridades panameñas comienzan a dar los primeros pasos hacia la consecución de importantes proyectos de inversión para el país.
Por otro lado, el ministro explicó que el gobierno busca traer a Panamá expertos taiwaneses en diferentes aspectos: aduanas, comercialización, fitosanitarios, importación que puedan dictar seminarios a los productores panameños de diferentes regiones del país.
"La idea es enseñarles cómo pueden sacarle provecho a este tratado desde los diferentes sectores de la economía tanto de servicios, telecomunicaciones, agroexportaciones como en la industria" señaló.
De acuerdo con Jácome se busca que en los primeros meses del 2004 se organice una misión comercial con los diferentes sectores de la economía. Panamá tendrá un período de 8 meses a un año, donde los sectores productivos deberán moverse rápido para ser los primeros en posicionar sus marcas y sacarle ventajas a este tratado.
La comitiva del gobierno panameño durante su reciente visita a Taipei se reunió con Yuen Chuan-Chao, presidente del Consejo para el desarrollo del Comercio Exterior, conocido en Latinoamérica como (CETRA), o, (China External Trade Development Council).
Durante la reunión el ministro de Comercio e Industrias, Joaquín Jácome propuso al Chuan-Chao la creación de una zona procesadora a fin de que Taiwan aproveche las facilidades de almacenamiento, mano de obra y tecnología que ofrece Panamá.
El objetivo de esta zona sería entonces que a futuro se intensifica la inversión en tecnología mediante el ensamblaje de algunos productos que podrían ser ofrecidos al resto del hemisferio.
Adicional, el funcionario panameño propuso al director de CETRA evaluar el establecimiento en Panamá de un Centro del Comercio similar al Taipei World Trade Center (TWTC).
A través de este centro se le podrían brindar a los posibles inversionistas taiwaneses las facilidades de asesoramiento en materia de leyes laborales-comerciales, contabilidad y abogados.
El centro tendría como función principal permitirle al inversionista un panorama del mercado panameño para posteriormente hacer sus inversiones. Pero estas iniciativas dependerán en primer lugar de la ratificación del TLC por los órganos legislativos de ambos gobiernos en septiembre de este año.
Por su parte el presidente de CETRA manifestó que los empresarios taiwaneses aprecian este tratado. Con la firma del TLC Panamá se convierte en un país prioritario para los empresarios de Taiwan.
Agregó que la mano de obra panameña es más alta y por eso el costo de los productos es más alto que otros países de Centroamérica por eso la situación de este país es mucho mejor en relación a los otros países de la región. Recordó que a partir de enero del 2004 el 50% de los productos taiwaneses llegará a Panamá sin pagar impuestos y a su vez, 70% de los productos panameños llegará a mercado taiwanes sin pagar impuesto. En el quinto año llegará casi un 95% de los productos de ambos países bajo libre arancel.