De nada sirve un Tratado de Libre Comercio (TLC), sino se desarrollan los cambios estructurales que permitan una apertura de mercado que sea provechosa para todos los ciudadanos, así lo señaló el economista el jefe para Centroamérica del Banco Mundial (BM), Carlos Felipe Jaramillo.
Jaramillo precisó que Panamá ganará en un TLC con Estados Unidos, si realiza una serie de cambios que son necesarios.
Entre ellos una reforma fiscal macroeconómica que se requiere para que las tasas de interés se mantengan bajas y la percepción internacional que se tenga de Panamá continúe siendo estable.
El jefe para la región centroamericana del BM, precisó que entre otro de los cambios que se hacen necesarios está la necesidad de una consolidación fiscal, para reducir la incertidumbre y vulnerabilidad macroeconómica que permita una política anticíclica.
Además, deben ser mejorado el sector educativo a pesar de contar con avances sustanciales en comparación con los demás países de la región para obtener éxito en el TLC.
Por otro lado el economista, detalló que hay que prestarle atención al tema de excesos de regulaciones, que impiden que los recursos se muevan dentro de la economía.
Para cocinar bien la pasta, el agua tiene que ser muy abundante, al menos un litro para cada 100 gr. de pasta.
Si por algún motivo no se va a usar la pasta hasta después de un tiempo de haberla cocido, hay que mantenerla en agua fría, pues de otra manera se secará.
Para calentarla, una que esté guardada en remojo, hay que ponerla a hervir en agua y, cuando haya alcanzado pleno hervor, sumergirla tan sólo unos segundos. Apagar el fuego y volver a escurrir la pasta.
La palabra macarrón, viene del griego makros, largo, y de makares, bienaventurados los difuntos, en cuyo honor se preparaban platillos a base de pasta.