El principal obstáculo para una adecuada competencia en el mercado de los combustibles en Panamá ha sido el Contrato-Ley de Refinería Panamá que nunca debió efectuarse, señaló Fernando Cuevas, jefe de Energía de la CEPAL, y quien funge como consultor del gobierno panameño.
Cuevas enfatizó que de mantenerse el Contrato-Ley de Refinería, los perjudicados son finalmente los consumidores, y ello induciría a anular la competencia, se generarían costos mayores en comparación con los que se obtendrían con una importación directa de combustible que finalmente pagan los consumidores. El especialista en energía de la CEPAL destacó que el retiro de Refinería no provocará ningún desabastecimiento, es más, el efecto sería positivo porque se diversificarían las fuentes de financiamiento.
El Contrato-Ley con la Refinería nunca debió ser firmado, sentenció Cuevas, y la pregunta hoy no es si se deshace o no, Este tipo de protecciones no se dan en ninguna parte y son prácticas de otras épocas anteriores que está demostrado que no tienen ningún sentido.
Lo que beneficiará a Panamá es abrir el mercado del combustible; en el país existe suficiente número de empresas para participar en este mercado bajo el parámetro de no restricciones, recalcó Cuevas. El jefe de la Unidad de Energía de la CEPAL puntualizó que el tema de los combustibles está compuesto por tres aspectos fundamentales: la parte de impuestos específicos, hay que revisar como está el mercado del combustible a nivel internacional el cual es muy volátil con cambios muy fuertes y por último hay que tomar en cuenta los márgenes de comercialización.
Por su parte Luis Fernández González, consultor independiente en materia de hidrocarburos, expresó que es necesario efectuar cambios en la legislación panameña en el renglón de los hidrocarburos. González dijo que el gobierno panameño tiene intenciones de hacer nuevas leyes sobre hidrocarburos, en la parte de producción, comercialización, con el fin de tener un régimen legal coherente porque existen una serie de leyes y decretos al respecto, que riñen con el mercado.
En la región centroamericana ya existen leyes de comercialización en Guatemala y Nicaragua, mientras que en El Salvador y Honduras se están preparando anteproyectos de leyes, para enfrentar las variaciones del mercado.
El paquete de leyes que el gobierno panameño ejecute, debe ser moderno, y flexible, para incentivar la participación privada y se genere una mayor competencia en el mercado porque la industria de hidrocarburos es dinámica.
La ley de comercialización debería incluir la capacidad de la Dirección de Hidrocarburos de supervisar la calidad del combustible. Hay normas obligatorias existentes en Panamá que deben ser cumplidas por los distribuidores, recalcó Luis Fernández González. El grupo de asesores de hidrocarburos trabajan desde hace tres años en el tema.