El embajador norteamericano, Simón Ferro, informó ayer que hasta el momento Estados Unidos ha invertido alrededor de seis mil millones de dólares en Panamá y que la transferencia del Canal Interoceánico dará inicio a nuevas relaciones comerciales entre ambos países.
Declaró además Ferro que las nuevas inversiones norteamericanas en Panamá son producto de un desarrollo natural y lógico, y especificó que estas inversiones se han generado mayormente en renglones como las telecomunicaciones, construcciones, puertos, en la rehabilitación del ferrocarril transístmico y en diversas empresas de consumo.
No obstante, el diplomático estadounidense consideró que para mejorar el nivel de vida de los panameños, el Estado debe procurar generar con ayuda de la empresa privada, mayores plazas de empleos, el cual asciende a 14%.
A juicio de Ferro, ello es posible a través de mayores y mejores programas de inversión extranjera, ya que es más rápido y confiable.
Para ello, Panamá debe igualmente diversificar su economía, con inversiones foráneas, sociedades globales y a través de la liberación del mercado.
La transferencia del Canal, es un factor determinante en este menester, ya que "indudablemente" Panamá se globalizará completamente y su economía resaltará en el ámbito mundial por renglones como los bienes y servicios, enlazados con mercados en todas partes del mundo.
Por otro lado, Ferro destacó que es necesario que establezcan normas que permitan la amplia discusión de temas como la aplicación de nuevas tecnologías, infraestructuras, inversiones, turismo comercial y transporte.
Ferro estimó que Panamá tiene tres elementos básicos para el éxito comercial, los cuales son, "localización, localización y localización".
Otras razones por las que el país tiene amplias oportunidades de surgimiento económico, dijo, son el mejoramiento en los últimos años de la red vial, puertos, energía y telecomunicaciones, además del potencial de los aeropuertos locales.
Existe una "fe sustancial" por parte de la empresa privada norteamericana para invertir en el Istmo.
Concluyó afirmando que en Panamá "lloverán las inversiones extranjeras" y que se dará un desarrollo de alta tecnología y por ende existirá una paz laboral, siempre y cuando no existan presiones políticas ni actos de corrupción.
Las declaraciones del diplomático se dieron durante la inauguración de la Conferencia del Futuro de los Negocios para las Américas (AMCHAN), el cual es organizado por la Asociación de Cámaras de Comercio de Estados Unidos y Panamá y AACCLA.
Este evento, que concluye hoy, tiene como propósito el reunir a los principales inversionistas del continente, quienes al final del día podrán concretar alguna transacción a través de una rueda de negocios.
Samuel Urrutia, presidente de la AMCHAN en Panamá, precisó que el evento cuenta con la participación de 22 países, interesados en la apertura de un mercado en toda esta parte del hemisferio.
"Panamá está preparado y participando en el proceso de integración regional y liderizando esta corriente y con Estados Unidos se están generando nuevas acciones", destacó.