La intensidad de las luces, las cámaras y la acción ha bajado. El alto costo que representa ir al cine, unos 7 dólares por persona, aleja poco a poco a los amantes de la pantalla grande.
Sin embargo, quienes aún siguen cautivados por las carteleras asisten regularmente los días miércoles, cuando el precio baja de 2, 50 dólares a 2 dólares.
En un día normal, a una familia compuesta por dos adultos y dos niños ir al cine puede costarle alrededor de 15 dólares, si incluyen el consumo de las tradicionales palomitas de maíz y la clásica soda.
Pero, en algunas salas de la ciudad capital esta aventura representa una erogación de 23, 40 dólares.
De 60 cines que a finales de la década del 80 operaban en el país, hoy día solo quedan 19.
A estas salas acudieron en el 2005 cerca de 2 millones de espectadores, unos 450 mil menos con respecto al año anterior.
Estos cines son abastecidos por tres distribuidoras de películas oficialmente registradas, además de dos independientes.
Estas compañías comercializan anualmente cerca de 115 películas.
Se informó que solo United International Pictures estrena por año 40 películas en el país, de las cuales solo 10 le generan una buena rentabilidad.
En los últimos años la industria cinematográfica ha sufrido los embates de la piratería.
Ya no es extraño ver en algunos puntos de la ciudad a jóvenes que ofrecen películas en CD a solo un dólar.
Por su parte, el alquiler de las cintas oscila entre 1 a 3 dólares.
Esta actividad reduce alrededor del 25% los ingresos potenciales de los cines.
Las propuestas para contrarrestar la piratería son las de proyectar nuevas películas para toda la familia, así como ofrecer una calidad superior, según dijo Enrique Martín, director de Grupo Alhambra y de la distribuidora California Investment.
Una película puede costar de 5, 000 a 50, 000 dólares dependiendo del tipo de película que sea.
Las películas preferidas de los panameños son las de comedia y las de acción.