Los consumidores panameños se muestran cada vez más preocupados por el alto índice de inflación, por lo que empiezan a bajar el nivel de consumo de bienes y servicios.
El Índice de Confianza del Consumidor Panameño (ICCP) mantiene desde el mes de marzo una tendencia a la baja, mostrando en mayo una disminución de 2.4 puntos, al situarse en 90.1 puntos, en relación con los 92.5 de marzo, ubicándose por debajo del punto crítico de 100.
Y es que un 38% de la población encuestada por la compañía GFK The Marketing Group manifestó que ha reducido mucho los gastos en el consumo de productos y servicios, debido al incremento de la canasta básica.
La mayoría de la población consultada ha dejado de adquirir productos como ropa y zapatos, seguido de alimentos, además han dejado de utilizar los servicios de telefonía residencial, restaurantes y entretenimiento.
Manuel Ferreira, asesor económico de la Cámara de Comercio, aseguró que esta disminución de consumo tiene un leve impacto en la economía, que este año crecerá a un ritmo del 8% cuando el año pasado alcanzó un crecimiento del 11%.
Agregó que aún así el impacto no será tan grande porque la economía panameña es diversificada y recibe aportes del Canal de Panamá, los puertos y de la Zona Libre, entre otros.
En los último 3 meses se observa un consumidor con más desconfianza debido al alza en el precio del combustible, lo que afecta directamente los precios de la canasta básica, indicó Domingo Barrios, gerente de GFK.
El informe señala que los panameños tienen cada vez menos oportunidad de ahorrar, porque cada vez gastan más en el pago de alimentos, bebidas, transporte, vivienda, electricidad, agua, gas y enseñanza.
Por otra parte, los consumidores bajan sus perspectivas para los próximos 12 meses buscando una mejoría de la situación económica del país, del hogar y los precios.