La difícil situación económica por la que atraviesa el país y las facilidades que ofrecen actualmente las instituciones crediticias, han provocado que los panameños prácticamente vivan del crédito, lo que ha ocasionado que del nivel medio para abajo las personas gasten más de lo que tienen y por facilidades como las tarjetas de crédito, el nivel de endeudamiento alcanza cada vez cifras más alarmantes.
De acuerdo a Lizbeth de Ramsey, gerente general de la Asociación Panameña de Crédito (APC), el volumen de consultas de las diversas empresas comerciales del país a esta institución, asciende a cerca de 195,000 al mes.
Esta información demuestra la inclinación que tiene la población por las facilidades de crédito, que cada vez más ofrecen todo tipo de empresas en el país.
La APC es una entidad sin fines de lucro que fue fundada en 1957 por grupos de empresarios preocupados por las carteras de morosidades y el mal uso del crédito en el país.
Posteriormente, con el crecimiento del Sistema Bancario en Panamá, las empresas y los bancos vieron la posibilidad de acrecentar y formalizar esta data .
Hoy, el grupo de las 715 empresas afiliadas intercambian información sobre el historial de crédito de alrededor de 1 millón 800 mil personas naturales y 400 mil personas jurídicas.
Ramsey manifestó que "los panameños viven del crédito", y continuó: "del nivel medio para abajo se gastan más de lo que se tiene, y por facilidades como las tarjetas de crédito, el nivel de endeudamiento de las personas es cada vez más alto".
Manifestó que por la cantidad de reclamos es evidente que día a día el riesgo de crédito ha aumentado bastante, por eso las empresas buscan más a la asociación, y actualmente aproximadamente 15 nuevas empresas se afilian al mes, ya que hay "mucho mal uso del crédito".
Manifestó que los bancos son un mercado muy agresivo en la promoción de créditos, al punto que con sus préstamos rápidos han logrado en cierta medida, desplazar a las financieras. Por estas facilidades que ofrecen, como las tarjetas de crédito, son un sector con alto número de morosos.
A pesar del riesgo que representan este tipo de inversiones, son la única manera de competir en el mercado; sino se da crédito, seguramente se queda fuera del mercado.
Este año el volumen de consulta ha sido lento en comparación con otros años, esto según Ramsey, se debe al movimiento del proceso electoral, que ha repercutido en casi todas las actividades económicas del país.
Las empresas afiliadas a los servicios de APC representan a gran número de los sectores económicos del país, desde bancos, bienes raíces y aseguradoras hasta comercios avícolas, boutiques y cooperativas.
Entre los servicios que ofrece la entidad están: el historial de todos los clientes antes de darles crédito, localización de clientes perdidos, apoyo en su gestión de cobros y capacitación de su personal.
Las informaciones que puede obtener una empresa afiliada antes de aprobar un crédito, puede estar relacionada con falsificación de cheques, estafadores, capacidad de endeudamiento del cliente y portadores de cédula de identidad falsa, entre otros.
En el caso de los bancos, cuya función dentro del sistema económico, es precisamente captar recursos y canalizarlos, ofreciendo el mayor número de facilidades crediticias. Durante 1998 la cartera de crédito creció 15%, con una inversión por el monto de B/.1,533 millones, tres veces por encima del crecimiento de la economía, según un representante de la Superintendencia de Bancos.
El crédito de consumo personal está dividido en el sistema bancario en tres grandes áreas: préstamos personales, tarjetas de crédito y adquisición de automóviles.
El fenómeno de la tarjeta de crédito, que inició en Panamá de manera creciente a inicios de la década, como el sistema más dinámico de crédito, ha incrementado su uso durante los últimos años.
En el caso del crédito obtenido a través de estos documentos, en 1998 se incrementó notablemente pues alcanzó un monto de B/.36 millones. En 1997 este renglón estuvo por los B/.25 millones.