En una especie de congelamiento están los millones de dólares que el Estado puede invertir en recompra de deuda.
A un año de haberse aprobado la Ley 20, que permite el uso de 1,000 millones de dólares del Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD) para adquirir papeles estatales, sólo se han invertido 366 millones de dólares.
Y es, que al estar los bonos panameños en un 100% de su valor, al Estado no le sale rentable invertir.
Esto significa que las proyecciones del Gobierno no se han cumplido, porque se tenía previsto invertir el dinero en unos 2 años y la realidad ha sido otra. Ha pasado la mitad del tiempo estipulado y no se logra utilizar ni el 50% del monto destinado para la adquisición de deuda.
El viceministro de Economía, Domingo Latorraca, precisó que los bonos globales tienen una plusvalía y la reglamentación del FFD no permite que se compren al precio actual, por lo que hay que esperar el momento más ventajoso.
“Esperábamos haber hecho más transacciones en el primer año de inversiones, pero esto no es controlado por el Gobierno. Por un lado -que los bonos tengan un precio alto- es bueno, porque esto significa que están bien cotizados y sus costos de financiamiento se reduce”, dijo el funcionario.
Latorraca mencionó que la limitación de no poder invertir en los bonos es coyuntural y poco a poco desvanecerá.
En estos momentos, el dinero del FFD destinado a invertir en recompra de deuda está depositado a largo plazo en bancos de inversión que ejecutan estrategias de inversión permitidas por la ley.
En este sentido, el gerente de la Bolsa de Valores de Panamá (BVP), Roberto Brenes, indicó que la recompra de deuda tiene que ser vista como una inversión que dé resultados satisfactorios. “No tendría sentido comprar papales que no generarán buenos rendimientos”, expresó el ejecutivo.
Esta falta de inversión pone en el ojo de la tormenta al FFD, porque el denominado “ ahorro nacional” generó 36.9 millones de dólares en rendimiento al 31 de mayo, debido a los intereses que generaron las recompras de bonos globales (documentos que son depositados en este fondo).
Aunque las inversiones durante este año han sido nulas, Latorraca se mostró optimista al manifestar que esperan un rendimiento anual de un 8% en el FFD, porque los bancos de inversión saben cómo generar ganancias; aunque al final la última palabra la tendrá el mercado.
De acuerdo con un documento denominado Perspectiva Económicas del 2003, al 31 de mayo el FFD ha generado 36.9 millones.
De este total, los bonos globales de Panamá han dado 16 millones, mientras que los administradores de fondo han reportado 20.9 millones.
De acuerdo con lo propuesto en la ley que modificó el uso del FFD, las inversiones de los recursos sólo deben hacerse en condiciones de óptimo rendimiento, liquidez y seguridad, lo que al parecer, hasta ahora, no se ha conseguido.
La Ley 20 determina invertir el remanente del FFD (1,000 millones de dólares) en depósitos a plazo fijo en bancos nacionales e internacionales con calificación de grado de inversión.
Además de invertir en bonos con garantía hipotecaria de vivienda, con hipotecas maduras sobre bienes con valor equivalente, en distintos proyectos y bonos de emisores multilaterales.
Igualmente, se pueden colocar títulos de deuda o valores de renta fija del mercado secundario de capital nacional e internacional.
También, en bonos emitidos por la República de Panamá en el mercado internacional de capitales; bonos y títulos de deuda emitidos por la Autoridad del Canal de Panamá; y títulos valores de inversión de bonos de administradores internacionales (Bond Funds).
Paralizada recompra de los bonos panameños
Los papeles estatales tienen un valor muy alto, por lo que no resultan rentables en este momento.