El Sindicato Nacional de Trabajadores de Cable & Wireless (SINCAWIPSA) realizó ayer una jornada de protesta que consistió en un paro de labores en cinco centrales técnicas, debido a supuestas irregularidades cometidas contra los obreros, la que se une a las denuncias realizadas por el Ente Regulador contra la empresa inglesa por haber incumplido con siete de las metas establecidas en el contrato con el Estado.
Los trabajadores denunciaron que se ha dado una contratación excesiva de mano de obra extranjera, especialmente dominicanos, además de aplicar una política de "podar el árbol", que consiste en ir saliendo del personal más viejo para contratar uno nuevo, "que siga las directrices de la empresa al pie de la letra".
Boris Vergara, secretario general de SINCAWIPSA, enfatizó que "ya es hora de que nos protejamos nosotros mismos y se respete al panameño, porque en el país existen demasiados desempleados para permitir que se vayan a realizar más despidos o que los puestos se entreguen a extranjeros, como si en Panamá no hubiera personal capaz de desempeñar estas funciones.
Explicó que además el sindicato exige un reajuste salarial para los obreros más antiguos, cuyos sueldos son superados ampliamente por los nuevos empleados, quienes no tienen el mayor conocimiento en telecomunicaciones.
Igualmente piden la aplicación de una jubilación especial para los trabajadores a los que les faltan dos años para retirarse, que se pidió desde el año pasado y todavía no se ha logrado implementar.
Según Vergara, el paro de labores fue decretado porque "no hubo manera de lograr un entendimiento con Ronald Burlesson, quien mantiene una actitud intransigente e inclusive pretende eliminar las evaluaciones anuales, lo cual es una conquista que data de la antigua Fuerza y Luz".
En tanto, directivos de Cable & Wireless reconocieron los compromisos plasmados en la Convención Colectiva firmada entre los trabajadores y la Junta Directiva de la empresa estatal, a la vez que señalaron que es importante mantener el diálogo entre la gerencia y el sindicato.
Sobre los temas pendientes por tratar, la empresa informó que por ser una compañía sumamente grande, preocupada por brindar un servicio de calidad a sus clientes, algunos de los temas no se logran desarrollar a tiempo, pero esto no implica que no se discutan, revelaron los directivos.
Sobre las acusaciones realizadas por el Ente Regulador, que indican que compañía de telecomunicaciones incumplió con la instalación de teléfonos, la reparación de aparatos en menos de 24 horas, la efectividad de llamadas de tráfico local, las llamadas de asistencia al directorio, los reclamos por errores en las facturas y la instalación de teléfonos públicos, Cable & Wireless se limitó a publicar un escueto comunicado de cuatro párrafos donde daba a conocer su posición.
En dicha publicación, la empresa precisaba que le remite al Ente Regulados reportes trimestrales sobre el avance en el cumplimiento de las metas asignadas.
Enfatiza que el 30 de enero del 2000 remitirá al Ente Regulador una declaración jurada donde hará constar el nivel de cumplimiento de cada una de las metas para el año 1999 y es a partir de esta fecha donde se podrá evaluar el cumplimiento.
Por consiguiente, cualquier pronunciamiento antes del 30 de enero del 2000 en torno al cumplimiento de las metas constituye una calificación a priori y no se ajusta a la realidad, puntualiza la empresa.