La Cámara de los Diputados italiana aprobó ayer definitivamente, por 314 votos a favor y 300 en contra, el segundo plan de ajuste presentado por el Gobierno de Silvio Berlusconi y que asciende a 54,000 millones de euros.
Con este plan de ahorro y recaudación el Gobierno italiano prevé alcanzar el equilibrio presupuestario en 2013 en Italia, cuya deuda pública se cifra en torno al 120 por ciento del PIB.
El decreto ley llegó a la Cámara de los Diputados sin cambios con respecto al que ratificó el Senado el pasado 7 de septiembre, pero con importantes modificaciones frente al aprobado por el Gobierno el 12 de agosto tras las exigencias impuestas por el Banco Central Europeo para comprar deuda italiana en el mercado secundario.
El nuevo plan de ajuste, ratificado después del primero de 79,000 millones de euros aprobado el pasado 15 de julio, introduce una subida de un punto porcentual del IVA, del 20 al 21 por ciento, lo que supondrá una recaudación de 4000 millones de euros al año.
Prevé además, un gravamen del 3 por ciento sobre las rentas que superen los 300,000 euros anuales, lo que afectará solo a 34,000 italianos, según datos del Ministerio de Economía.
El texto adelanta de 2016 a 2014 una medida destinada a retrasar de forma progresiva la edad de jubilación de las mujeres en el sector privado, equiparándola a la de los hombres para pasar así de 60 a 65 años.
Una de las medidas más impopulares, que llevó al principal sindicato del país, CGIL, a convocar la semana pasada una huelga, es el artículo con el que se podrá anular las condiciones de despido del Estatuto de los Trabajadores.