El grupo agroalimentario italiano Parmalat perderá la mitad de sus efectivos con la cesión de muchas de sus actividades y espera volver a obtener ganancias en 2006-2007.
El gigante rozó la quiebra tras el descubrimiento de un agujero de 14.270 millones de euros. (unos 17.000 millones de dólares) en sus cuentas a fines de 2003.