El paro opositor de 27 días en Venezuela está amenazando con causar daños perdurables tanto a las instalaciones petroleras del país como a la credibilidad internacional de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), dijeron analistas.
Con cada día que pasa sin una solución a la protesta, que busca presionar al presidente Hugo Chávez para que dimita y llame a elecciones, la amenaza de daño a largo plazo crece para algunos campos petroleros del país, para su reputación como suplidor confiable de crudo y para sus prospectos como destino de inversiones.
"Mientras más se extienda la interrupción venezolana, más va a demorar el restablecimiento de operaciones y más probable será que su capacidad quede permanentemente disminuida", dijo Paul Horsnell, del banco de inversión J.P. Morgan en un reporte.
Los mercados internacionales de petróleo ya han perdido cerca de 50 millones de barriles de crudo venezolano a causa de la patalización, que se inició el 2 de diciembre.
El quinto exportador mundial de crudos está produciendo actualmente menos de 200,000 barriles por día (bpd) de crudo, contra los 3.1 millones de bpd que produjo en noviembre.
El gobierno del presidente Hugo Chávez ha prometido restablecer los suministros de crudo de la nación sudamericana, que se han deteriorado paulatinamente en las cuatro semanas del paro contra el mandatario.
Aunque algunas exportaciones podrían reiniciarse tan pronto como se alcance una solución política a la protesta, la vuelta a la total normalidad operativa podría durar meses, sobre todo porque los empleados no calificados enviados por el gobierno a romper el paro podrían haber dañado equipos, dijeron fuentes de la industria.
"Asumimos que habrá pérdidas a largo plazo de 350,000 bpd a 400,000 bpd, y van a pasar meses antes de que estén produciendo por encima de 2,8 millones de bpd", dijo un analista de Estados Unidos.
Alí Rodríguez, quien ha sido el principal asesor de Chávez en materia energética y a quien el gobernante nombró presidente de PDVSA en el año, ha dicho que los trabajadores petroleros parados están destruyendo la compañía y su imagen en su intento por sacar a Chávez del poder. Según Rodríguez el paro ha provocado pérdidas por 1,300 millones de dólares al país.
Los suministros de Venezuela ya han oscilado en el 2002, luego que el país recortó en un primer momento del año su producción para respaldar los esfuerzos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para impulsar los precios del crudo, pero luego aumentó sus ventas para enfrentar una escasez de recursos financieros.
La dependencia del crudo venezolano es particularmente alta para refinerías estadounidenses en la zona del Golfo de México, donde la filial de PDVSA, Citgo, y otras refinerías tienen complejas plantas específicamente diseñadas para procesar el crudo pesado de Venezuela.
Aunque Venezuela ha acordado oficialmente participar en los recortes de producción de la OPEP el próximo año, algunos analistas esperan que abra los grifos al máximo para compensar los problemas que atraviesa actualmente.