Diversos departamentos del Gobierno chino emitieron una directiva para evitar que las empresas extranjeras se hagan con el monopolio de determinados sectores mediante fusiones y adquisiciones de empresas locales, informó ayer la agencia oficial Xinhua.
La nueva regulación exige a las compañías extranjeras una aprobación por parte del Ministerio de Comercio y de la Administración Estatal de Industria y Comercio para aquellas fusiones en las que una de las dos empresas cuenten con ventas superiores a 188, 5 millones de dólares.
También en el caso de que una de las dos partes de la fusión cuente con un 20% del mercado chino en un sector, o la empresa en sí suponga un 25% del mercado, o se haya hecho con 10 empresas de forma sucesiva en un año a través de fusiones o adquisiciones.
El Ministerio de Comercio también tendrá que dar su aprobación en aquellas adquisiciones de empresas que dominan un sector, o cuentan con marcas conocidas o dan trabajo a más de 2, 000 empleados.
La normativa exige también el visto bueno del Ministerio de Comercio en aquellas adquisiciones en las que "se vea afectada la seguridad económica de China", un concepto no especificado.
La norma, denominada "Prevenciones revisadas para inversores extranjeros que se fusionen con empresas nacionales", cuenta con 61 cláusulas y entró en vigor el viernes 8 de septiembre, aunque la prensa china no la difundió hasta ayer.
En su revisión y publicación participaron el Ministerio de Comercio, la Comisión de Administración y Supervisión de Activos Estatales y otras cuatro agencias gubernamentales.