El Gobierno chino se ha propuesto reducir su abultado superávit comercial financiando parte de las compras de televisores en color, neveras y teléfonos celulares entre sus 700 millones de campesinos, los más pobres del país asiático.
"Queremos dar más beneficios a los campesinos y desviar una mayor partida presupuestaria al sector del consumo desde el de activos fijos y la industria de la exportación", señaló Zeng Xiaoan, funcionario del Ministerio de Finanzas.
Un plan piloto, del que esperan resutados, se empezará a aplicar entre los campesinos de las provincias de Shandong (Este), Henan (Centro) y Sichuan (Suroeste), que recibirán un 13% de financiación para la compra de estos electrodomésticos, informó la agencia de noticias Xinhua.