Economía

Peligran exportaciones de atún por pesca ilegal

Sólo han sido 2 las licencias otorgadas, desde 1997 a barcos extranjeros ésto constata la gravedad del problema.


A unque el atún se ha convertido en un producto rentable para las exportaciones panameñas, en cuanto a productos del mar se refiere, sufre considerablemente los embates provocados por la pesca ilegal, la que pareciera que nunca se controlará ante la falta de recursos que atraviesa la Autoridad Marítima de Panamá (AMP).
Con el paso de los meses, aumentan los reportes de barcos atuneros extranjeros que pescan ilegalmente en aguas panameñas, una situación que afecta la pesca artesanal, comercial y deportiva que se realiza en el país.
Los reportes oficiales indican que sólo durante el año 2003, estas embarcaciones "robaron" más de 25 mil toneladas de peces en aguas panameñas, repercutiendo en la economía nacional que desarrolla la exportación de atún hacia Estados Unidos.
Estas exportaciones que superaron los 4.8 millones de dólares en 1999 a 13.7 millones en el 2002, y al cerrar el 2003 se estima que esta cifra superó los 20 millones de dólares.

No es un secreto que la pesca ilegal de atún por barcos extranjeros se ha convertido en un gran problema que pareciera no tener solución si no se disponen de los recursos necesarios para evitarla, al menos, la AMP, está consciente de ello.
Como el atún es un pez altamente migratorio, que se mueve de una zona a otra en busca de alimento y condiciones ambientales que le permitan desarrollarse, propicia que en los países de tránsito el pez sea aprovechado, además de que se otorgan licencias a armadores extranjeros para que también aprovechen la abundancia del producto, luego de llegar a acuerdos que también generan beneficios.
Pero en Panamá la situación es diferente. Aunque desde 1992 se otorgan licencias, durante el último año, tan sólo han sido dos las que se han otorgado a barcos extranjeros, que comparado a la incidencia de pesca constata que esta se hace más de forma ilegal que legal, afectando la economía nacional.
Arnulfo Franco, director general de Recursos Marinos aseguró que la falta de recursos afecta considerablemente la eficacia con que se puede enfrentar la ilegalidad de la pesca de atún en aguas panameñas.
Según el director, la ineficiencia de la entidad radica en que Panamá posee más de 380 mil kilómetros de aguas territoriales lo que hace difícil mantenerlas vigiladas si no se dispone de los equipos necesarios.
Al menos la flota de barcos pesqueros nacionales, la cual disminuyó de 1560 a 200 durante el último año, es controlada mediante sistemas de monitoreo satelital. Una medida que el funcionario indicó como viable para aplicarla a los armadores extranjeros, si la flota fuera numerosa.
Sin embargo, como no se expiden numerosas licencias no se aplica, porque representa costos elevados.
Al respecto, la AMN realizó estudios que tienen como primer paso que se otorguen más licencias controladas, las cuales generarían ingresos que beneficiarían al país, ya que de acuerdo al tonelaje del barco pueden cobrarse hasta 50 mil dólares por una licencia que rige por seis meses, garantizando la seguridad jurídica del barco que pesca en la zona, disminuyendo consecuentemente la ilegalidad de la pesca de atún.
El segundo paso que sugiere Franco es el establecimiento de un sistema de monitoreo satelital para cada embarcación pesquera que oscila en más de 30 mil dólares, ya que "quien quiera entrar se le aplicaría este control, permitiendo monitorear las áreas de incidencias de pesca ilegal, como lo son Coiba y Piñas.
Sin embargo, desde hace 4 años se planteó, este y otro sistema de vigilancia aérea que no han logrado financiamiento total.
"Si se otorgan más licencias disminuye la ilegalidad", indicó Franco, quien fundamenta su declaración en que es mejor que el país perciba algo de dinero cobrando las licencias a no cobrar nada.
Sin embargo, que se otorguen estas licencias constituye un arma de doble filo, ya que no sólo los pescadores artesanales y comerciales se oponen a la concesión de las mismas, sino quienes se dedican a la pesca deportiva.
Un estudio realizado por Billfish Foundation calculó que el gasto promedio de un pescador deportivo en Costa Rica es de US$3,400.00, suma que genera un impacto total en un año de US$17,700,000.00.
Este estudio no incluye el buceo y otras actividades que se pueden desarrollar alrededor de los recursos marinos.
Por su parte, Franco consideró que no sólo se trata de que la pesca ilegal de atún afecta los intereses de un grupo o de otro, ya que todos están involucrados en una situación que trasciende de lo económico a lo social.

El atún es una especie con gran capacidad de reproducción. Se calcula que una hembra es capaz de depositar 100 mil huevos por cada kilogramo de su peso.
- No obstante, la explotación del recurso ha generado una sensible disminución del mismo, al punto que países como Japón se han propuesto reducir su flota en un 20%.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América