El aumento de las conexiones a internet de banda ancha se ralentizó en los países de la OCDE en 2010 respecto a 2009, aunque siguió aumentando por encima de la media en los países con menos penetración, como Polonia, Grecia, España, Portugal o República Checa.
El aumento medio de ese tipo de conexiones en los 34 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Diálogo Económico (OCDE) fue de un 6% en 2009, frente a cerca del 10 por ciento de crecimiento medio alcanzado en los años anteriores, debido en parte a la "saturación de mercado en algunos países", señaló ayer esa organización.
El incremento de las conexiones se dejó notar con mayor claridad en Polonia (24.8 % entre 2010 y 2009), Grecia (16.8%), República Checa (14.1%), Portugal (11 %), Eslovaquia (10.4 %) y España (10.2%), frente a Finlandia (-0.5%), Suecia (1.2%), Corea del Sur (1.5%) o Israel (1.8%).
Entre los países en donde se puede identificar una elevada saturación de mercado se encuentran Corea del Sur (donde las conexiones inalámbricas de banda ancha alcanzan al 89,8 % de la población), Finlandia (84.8%), Suecia (82.9 %) o Noruega (79.9%).
En el polo opuesto se sitúan países como México, donde solo el 0.5% de la población tiene acceso inalámbrico a internet de alta velocidad, Turquía (2%) o Chile (7.3%).
Por su parte, en España el 27.8% de la población tiene acceso a ese tipo de tecnología, porcentaje ligeramente inferior al de Canadá (30.4%), pero superior al de Alemania (26%).
España es también el país donde las ofertas de banda ancha tiene los precios medios más elevados de la OCDE, con 44.48 dólares en paridad del poder adquisitivo a fecha de septiembre de 2010.
Los países más baratos en banda ancha son Estonia, Turquía, República Checa o Japón, donde en esos términos comparables los abonos mensuales empiezan en torno a los 13 ó 14 dólares estadounidenses.