Pérdidas cercanas al millón de dólares dejaron las recientes lluvias en la zona de El Mangote, corregimiento de El Roble de Aguadulce, donde se encuentran ubicados unas dos mil hectáreas de estanques de camarones destinados a la exportación.
La crecida del río Santa María afectó la producción camaronera de mil hectáreas en donde hay estanques que manejan comercialmente cerca de 30 pequeños y medianos empresarios independientes, agrupados en la Asociación Panameña de Productores de Camarón.
Lo más preocupante del caso, es que la mayoría de los productores mantienen préstamos con el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) y la asistencia técnica de AMPYME.
La inundación que empezó desde el lunes de la semana pasada y que se intensificó el jueves 9 y viernes 10 de octubre, afecto mas de 100 acequias ubicadas entre 10 fincas entre las que se encuentran: Palangosta, Vigomar, Acuicola Aguadulce, Las Garzas, Amet Tuñon, Productos del Mar, Camaronera de Veraguas, Dimas Espinosa y Mariscos El Tigre, entre otras.
Al momento de la inesperada sobresaturación de agua que rebaso los muros internos y externos de contención de las acequias, se afectaron los caminos de acceso, por lo que ahora la única manera de entrar a las fincas es a través de botes.
Igualmente, algunas maquinas como palas mecánicas y tractores que realizaban trabajos de drenaje preventivo quedaron atrapadas. Las pérdidas en equipo pesado y puestos de bomba ascienden a 200,000 dólares, según el presidente de la Asociación Panameña de Productores de Camarón, Amet Tuñon.
Algunas fincas se encontraban en el segundo ciclo de producción, es decir, próximas a importantes cosechas. Otras sufrieron perdidas casi total de sus estanques.
En estos proyectos laboran unos doscientos trabajadores y en épocas mejores hay cerca de 500 empleados. La reparación de todos los daños entre los que se destaca los ciclos de cultivo de los camarones, puede tomar más de un año.
Por otro lado, otro sector agrícola que registró pérdidas fue la producción de caña sembrada en el ingenio Santa Rosa. También los ganaderos hacían inventarios de sus hatos ganaderos a orillas del Río Santa María porque durante la crecida del jueves y viernes se observaron reses arrastradas por el impetuoso caudal.
En el recorrido efectuado por este medio en la zona del desastre agrícola, observamos varios sembradíos de arroz que sufrieron el embate.