Tirar dinero a la basura, es una frase que se utiliza metafóricamente, cada vez que se hace una mala inversión. Sin embargo, esta expresión popular parece haber tomado vida tras los paros parciales y huelgas decretadas por los principales gremios de trabajadores en Panamá.
Aunque parezca exagerado esta es la impresión de empresarios, industriales y comerciantes panameños después de determinar que desde la semana pasada, la economía nacional pierde mas de 15 millones de dólares diarios, por las manifestaciones realizadas tras la separación de Juan Jované, como director de la Caja de Seguro Social (CSS).
Es decir, que desde el miércoles 10 de septiembre hasta el día de ayer, (contando sólo los días hábiles) la economía ha perdido más de 90 millones de dólares, aproximadamente.
Este cálculo se realiza sobre la base de que la economía panameña mueve diariamente, entre 25 y 40 millones de dólares. Para ponerlo de forma más simple, es como si cada uno de los 2.8 millones de panameños, botaron a la basura, entre 5 y 10 dólares diarios.
El presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, Raúl Delvalle, ratificó que las pérdidas diarias rondan los 15 y 30 millones de dólares, sin embargo, especificó que esperan que concluya esta semana para determinar a cuánto ascienden los montos perdidos.
A su juicio, el sector de la construcción, que habían mostrado un repunte, lamentablemente, será uno de los más afectados. Otro rubro que no ha visto a muchos clientes, durante estas semanas, han sido las pequeñas y medianas empresas ubicadas en áreas comerciales como la Avenida Central. Delvalle indicó que al haber incertidumbre sobre lo que pueda pasar en las huelgas, poca gente sale de compras.
Igualmente, al estar paralizadas las clases, la masa de estudiantes que diariamente compra comida y utensilios en los pequeños negocios, inyectan dinero en estas empresas.
El empresario manifestó que otro sector que saldrá perjudicado a mediano plazo es el turismo, porque las huelgas reflejan inseguridad y falta de control en el país.
El viceministro de Comercio Exterior, Melitón Arrocha, señaló que los eventos de las últimas semanas no presentan el mejor ambiente para atraer la inversión para Panamá. Cada vez que se trastoca el orden establecido en el país se afecta el desempeño del sector empresarial y de los trabajadores.
Sin embargo, se espera que con la intervención del Ministerio de Trabajo se llegue a una solución rápida al conflicto que se vive, subrayó el funcionario.
Por su parte, el presidente de la Unión Nacional de Consumidores de Panamá (UNCUREPA), Pedro Acosta, indicó que el cierre de calles, afecta de cierta manera a los consumidores que aportan a la economía del país, dado que se abstienen de comprar artículos suntuosos, para adquirir primordialmente alimentos, lo que provoca una ligera contracción del gasto.
Manuel Vallarino, presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), señaló, que en el caso de la industria de la construcción, se dejan de pagar en salarios cientos de miles de dólares.
Esto significa, que este dinero deja de circular en el país y su factor multiplicador lo hace notorio. "Es un daño irreparable y existen medidas para que sea subsanado", aseguró Vallarino.
Cada uno de los líderes tienen sus salarios de los propios sindicatos, a ellos no les afecta para nada la pérdida de días laborales, en cambio los afiliados son los que llevan la peor parte, señaló Vallarino.
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Financieras de Panamá, Marta Lasso, precisó que el paro de labores en algunos departamentos de la CSS, como en el de prestaciones económicas, ha impedido la aprobación de nuevos préstamos a jubilados.
Lasso dijo que en este departamento se aprueban las tasas de descuentos de los jubilados, pero al estar paralizados, no se le puede desembolsar el dinero que estos clientes necesitan.
" En el paro de la CSS, algunos funcionarios han perdido la sensibilidad con los pensionados y jubilados quienes no han podido realizar sus transacciones para sus necesidad económicas", agregó Lasso.
Juan Francisco Kiener, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), desestimó el éxito de la huelga general convocada ayer por unos 50 gremios de trabajadores entre ellos educadores, médicos, administrativos y trabajadores manuales de la Caja de Seguro Social, además de obreros de la construcción y enfermeras.
A criterio del empresario el sector privado no percibió interrupciones a excepción de los obreros de la construcción que apoyaban la huelga. "No ha sido un sector mayoritario sino una minoría la que liderizó el paro convocado por gremios sindicales, pues no hubo participación del sector privado" manifestó Kiener.
La cifras proporcionadas por el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) coinciden que los efectos de un paro podrían traducirse en pérdidas globales para la economía panameña por el orden de los 32 millones de dólares diarios.
Aunque Victor Cruz, asesor económico de este gremio empresarial subrayó que esta sería la cifra si se registrará un paro de labores en todo el país, situación que no se generó con la huelga convocada ayer.