La economía pierde aceleración durante el primer trimestre
A pesar de los precios récord del petróleo, el crecimiento del PIB venezolano para el primer trimestre de 2008 mostró una desaceleración mayor a lo esperado, en un entorno de fuerte debilitamiento de la inversión fija.
A lo largo de este periodo, la economía creció 4.8 % (año/año), contra 8.5 % del trimestre anterior. Esta cifra marca el ritmo de crecimiento más lento desde el tercer trimestre de 2003.
La anticipación de la Semana Santa este año también influyó hasta cierto punto en la desaceleración, pues se registraron menos días hábiles en el calendario.
La considerable moderación en el crecimiento durante el primer trimestre se presentó con la restricción de las condiciones monetarias dictada por el gobierno y el banco central en un contexto de inflación creciente.
En efecto, esta fue una desaceleración inducida por medidas de política monetaria.
Autoridades reconocen que urge desaceleración.
Luego de varios trimestres de crecimiento robusto, el gobierno finalmente se dio cuenta de que se requería una desaceleración para impedir que la inflación aumentara con más rapidez aún.
A pesar de que la desaceleración generalizada es una señal bienvenida, su composición genera inquietud.
Las exportaciones y la inversión fija se contrajeron durante el primer trimestre, mientras que el consumo y las importaciones siguieron creciendo con relativa fuerza.
De hecho, llama la atención como especialmente problemática la contracción en la inversión, que perdió 1,8 % año/año) en el período. Sin inversión, la brecha entre la producción y la demanda internas seguirá creciendo, aún con una desaceleración generalizada de la economía.
La inversión en infraestructura pública también se mostró muy débil este primer trimestre, lo que resulta extraño dados los ingresos extraordinarios que está generando el alto precio del petróleo.
Consumo privado.
En este mismo contexto, el consumo privado siguió siendo el principal impulso del crecimiento entre enero y marzo de 2008, creciendo en 11,1% (año/año).
El descenso del desempleo y la extremadamente sobrevaluada divisa han impedido que el ingreso promedio real caiga, a pesar de la creciente inflación.
Al mismo tiempo, las tasas de interés real siguen siendo negativas, incluso después de la aplicación reciente de medidas para restringir las condiciones de crédito, pues el banco central aplica una política de nivel máximo para las tasas de interés nominales.
El auge en el consumo sigue siendo cubierto principalmente por medio de importaciones, que crecieron 14% (año/año) durante los primeros tres meses de 2008.
Por el lado de la producción, las cifras del PIB para el primer trimestre también muestran señales problemáticas.
Por el lado positivo, el sector petrolero creció 3.3 % (año/año) durante el primer trimestre, para representar el primer periodo de aumento desde el segundo trimestre de 2006. La producción de petróleo repuntó modestamente gracias al incremento en la producción del Cinturón del Orinoco. Aún así, la perspectiva para la industria petrolera se sigue apreciando problemática debido a la falta de inversión y al incremento en la tributación. Al mismo tiempo, el PIB no petrolero creció 5% (año/año), lo que representó un descenso con respecto al 8.8 por ciento del trimestre anterior. Las comunicaciones, los servicios personales y sociales y el comercio encabezaron el crecimiento de la economía no petrolera.
Asimismo, sectores clave como la construcción y las manufacturas mostraron un desempeño decepcionante.
Aumento en la ponderación del sector público.
Posiblemente el aspecto más negativo de este informe sobre el PIB sea el aumento en la ponderación del sector público.
El PIB del sector público representó 30 por ciento de la economía general en este primer trimestre, implicando un aumento notable si se compara con el 26% del año anterior.
La nacionalización reciente de empresas de servicios públicos, minería, petróleo y telecomunicaciones generó el aumento en el PIB del sector público.
Esta es una muy mala noticia que obstaculizará el potencial de crecimiento del país.
El gobierno obliga a la banca a vender dólares en el mercado paralelo.
Las medidas aplicadas recientemente por el gobierno para reducir la liquidez en el sector financiero ha obligado a la banca a vender dólares en el mercado paralelo, con lo que han generado la apreciación de la divisa local.
Desde fines de 2007, el banco central ha aumentado sus requerimientos de reservas, retirando fondos públicos de los bancos privados y, con ello, creando problemas de liquidez para algunas instituciones.
En fechas más recientes, el gobierno anunció a los bancos privados que deberán deshacerse de las notas estructuradas que hayan adquirido para eludir las regulaciones que limitan los montos de divisas extranjeras que los bancos pueden tener en su poder.
Como era de esperarse, estas medidas llevaron a los bancos a vender dólares en el mercado de divisas paralelo (o negro).
El impacto de esta medida se reflejó en un tipo de cambio que pasó de más de 6,000 bolívares por dólar en 2007 a cerca de 3,500 bolívares por dólar en la actualidad.
El tipo de cambio oficial sigue fijo en 2,150 bolívares por dólar.
El gobierno también incrementó la disponibilidad de divisas extranjeras al tipo de cambio oficial a fin de reducir la demanda por dólares en el mercado paralelo.
Al observar la apreciación del bolívar en el mercado paralelo, parecería que el gobierno alcanzó su objetivo.
El cierre del diferencial entre la paridad oficial y el tipo de cambio paralelo ha sido uno de los principales objetivos del gobierno estos últimos meses.
En este sentido, el hecho de contar con un menor diferencial alivia la presión sobre el gobierno para que devalúe la moneda, manteniendo también bajo control el precio de los bienes importados.
Lección a la banca.
En este sentido, el gobierno ha dado una "lección" a la banca, al obligarla a perder dinero debido a la apreciación de la divisa en el mercado negro.
Sin embargo, el gobierno sería poco sensato si pensara que con eso resuelve el problema.
En realidad, el tipo de cambio paralelo que se cotiza actualmente se aprecia insostenible.
Continuará