Solucionar el problema de la Caja de Seguro Social (CSS) será más complicado de lo que se piensa. Aunque se espera que en los próximos días anuncien el proyecto de reforma, los expertos señalan que arreglar el problema demográfico que se avecina en el país es fundamental, unido con el problema financiero.
En su aspecto demográfico, Panamá está pasando por una transición plena, en donde los ancianos viven más años y la tasa de fecundidad no ayuda al crecimiento de la población.
En un tiempo de 20 años el crecimiento se verá estancado y la esperanza de vida de los futuros ancianos se alargará, afectando esto el sistema de pensiones.
Según la doctora Carmen Miró, experta en demografía, el país era reconocido en el siglo XX por mantener la tasa de mortalidad más baja de Latinoamérica. Esto se debía a las campañas de salud y protección del medio ambiente que se realizaron en el país a raíz de la construcción del Canal de Panamá.
Pero en comparación con lo que se avecina, para esa época Panamá, mantenía una tasa de fecundidad alta lo que significa que el rango de crecimiento de la población también era elevado.
Actualmente cada mujer del país tiene un promedio de 2.2 hijos, un crecimiento muy pobre para mantenerla constante.
Como resultado de lo antes planteado, Miró explicó que tanto hombres y mujeres cuentan con una esperanza de vida más larga que la de otros países, tanto, que los expertos nos comparan con los países europeos.
Aunque el gobierno nacional planteó que las reformas a la CSS serían de orden paramétrico (cambios en la edad de jubilación, aumento de cuotas y aumento de la densidad de cuotas), el cambio no asegura que en los próximos 50 años la carga de los jubilados sea más grande y no puedan pagarse las pensiones. Esto porque una persona al jubilarse tendrá cada 5 años un aumento en su esperaza de vida, y si se mantiene el régimen de pensiones por reparto, la CSS estará obligada a pagar más de lo que el trabajador cotizó.
Según un boletín de la Contraloría General de la República, en donde se explica las estimaciones y proyecciones de la población total del país, por sexo y edad, en los años 50 la esperanza de vida al nacer, era de 55 años promedio y hoy es de 75 años (período 1995-2000), siendo el diferencial de esperanza de vida favorable a la mujer. Además, la tendencia seguirá creciendo.
La experta en el tema explicó que una mujer de 57 años al jubilarse en 1995 tenía una esperanza de vida de 25.4 años. Al pasar 10 años, por ser las condiciones de salud diferentes, o más óptimas esa misma persona podría vivir 28 años, tres más que lo calculado en la década pasada.
Pero no todo termina ahí. La doctora Miró señaló que si el gobierno encuentra la solución para resolver la tendencia de los cambios demográficos del país, entonces debe encontrar también la fórmula para cambiar la alteración en la relación entre el número de trabajadores y el número de pensionados.
Si la tasa de natalidad continúa en la baja, en un futuro habrá muchos más pensionados (500 mil o más), convirtiéndose la relación trabajadores/pensionados en una carga más grande para el Estado. Si actualmente por cada pensionado hay 5 cotizantes, de no arreglarse el problema, existirán por cada pensionado 2 cotizantes.
En otro punto, un niño que nace el próximo año podría vivir hasta 100 años, si las condiciones de salud son óptimas.
De seguir este problema no habrá dinero alguno que pueda en 35 años cargar con un sistema intergeneracional o de reparto de pensiones.
(ver gráfico en la página B1 del diario impreso)
Pesada carga para CSS
Al parecer, los cambios paramétricos no serán suficientes. Expertos recomiendan se estudie romper con el sistema de reparto.