El peso argentino se tambalea en el mercado de futuros, lo cual sugiere que la moneda caerá en su nivel más alto en nueve años conforme crece la especulación respecto de que la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, introducirá tipos de cambio múltiples.
Los futuros sin entrega a un mes, que los inversores utilizan para apostar a los movimientos cambiarios, se desplomaron 2.5% en la última semana hasta un récord de 4.7350 por dólar el 21 de mayo, un 6% más abajo que 4.4637 por dólar en el mercado al contado ese día. Los temores de una caída mayor de la moneda contribuyeron a hacer aumentar los rendimientos de los bonos del Estado denominados en pesos con vencimiento en 2038 104 puntos básicos, o sea 1.04 puntos porcentuales, hasta 11.8% en el último mes, cerca de su nivel más alto desde septiembre de 2009. El rendimiento de la deuda brasileña con igual vencimiento cayó 14 puntos básicos hasta 4.3% en ese período.
Las restricciones que pesan sobre las operaciones con divisas han creado una brecha récord de 34% entre el peso oficial y el tipo de cambio no regulado. La brecha creciente está intensificando la especulación respecto a que Fernández formalizará un sistema cambiario de tipo dual similar al que introdujo el presidente venezolano, Hugo Chávez, en 2003, dijo Siobhan Morden, responsable de Estrategia Latinoamericana en Jefferies Group Inc.
“Todas estas comparaciones recientes con lo que hizo Venezuela se consideran un ejemplo potencial de lo que podría hacer Argentina”, dijo Morden.
Las empresas y los individuos venezolanos deben solicitar la aprobación del gobierno para comprar moneda estadounidense a los tipos oficiales de 4.3 bolívares por dólar para las llamadas importaciones esenciales y 5.3 por dólar en el mercado de divisas del Banco Central.
Los venezolanos que no reciben aprobación pagan alrededor de 9 por dólar en un mercado no regulado.
Fernández impuso una medida similar en noviembre pasado, exigiendo que todas las compras de dólares deben contar con la aprobación del organismo fiscal.