La petrolera brasileña Petrobras se convirtió en la cuarta empresa de capital abierto más valiosa del mundo gracias a una emisión de acciones sin precedentes en los mercados.
La captación de 115,041 millones de reales (unos 66,900 millones de dólares) en una oferta pública de acciones registrada ayery ante las autoridades reguladoras de Brasil elevó el valor de mercado de la mayor compañía brasileña a cerca de 220,000 millones de dólares.
Esa cifra solo es superada por gigantes como Exxon (290,000 millones de dólares), PetroChina y Apple, según estudios de distintas firmas de consultoría con base en el cierre de los mercados esta semana.
Pese a que el ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, llegó a presentar ayer a Petrobras como la segunda empresa en valor de mercado de América, la brasileña está en tercera posición.
Pero la valorización de Petrobras está más vinculada a su potencialidad que a su actual producción.
Petrobras aún está muy lejos de alcanzar una producción cercana a la de las otrora llamadas siete hermanas, grupo al que pertenecen las gigantes como Shell, BP, Exxon y Chevron.
Su producción en julio pasado fue de 2,6 millones de barriles de petróleo y gas equivalente, volumen muy abajo del de compañías como Gazprom (Rusia), Saudi Aramco (Arabia Saudí), Nioc (Irán) o al de cualquiera de las grandes multinacionales.
La producción de Petrobras ni siquiera supera la de la mexicana Pemex o la de la venezolana PDVSA.
Pero la empresa, con reservas probadas de 14.000 millones de barriles, descubrió gigantescas reservas en el pre sal, un nuevo horizonte de exploración en aguas muy profundas del Atlántico y por debajo de una capa de sal de dos kilómetros de espesor, que pueden convertir a Brasil en uno de los mayores exportadores mundiales de crudo.
Para comenzar a extraer esa riqueza, Petrobras diseñó un ambicioso plan que prevé inversiones por 224,000 millones de dólares entre 2010 y 2014 y para el que necesitaba una inyección inicial de recursos que consiguió con su capitalización.
Según Mantega, la emisión de acciones le permitió al Estado aumentar su participación en el capital total de Petrobras del 40 al 48%.