La petrolera estatal brasileña Petrobras reiteró ayer que esperará hasta el mes de agosto para que Petróleos de Venezuela (PDVSA) adopte una postura definitiva sobre su participación en la refinería binacional que ambas acordaron construir en el nordeste de Brasil.
Petrobras comenzó las obras de la refinería Abreu e Lima, en el estado de Pernambuco (noreste), sin que PDVSA haya hecho hasta ahora los aportes financieros que le corresponden.
El director de abastecimiento de Petrobras, Paulo Roberto Costa, señaló ayer que para hacer la obra, la compañía tomó un préstamo de 10,000 millones de reales (unos 6,250 millones de dólares) con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y que ese dinero acaba en agosto de este año.