El presidente de la petrolera brasileña Petrobras, José Sergio Gabrielli, admitió ayer que la explotación de las gigantescas reservas descubiertas por la empresa en los últimos meses en el océano Atlántico supondrá también enormes desafíos tecnológicos y financieros para la compañía.
Gabrielli dijo que aún no se puede calcular el costo que tendrá la explotación de las nuevas reservas pero, a título de comparación, dijo que cada módulo productivo para extraer 150.000 barriles diarios exigirá una inversión de hasta 7.000 millones de dólares.
"Es sólo hacer un cálculo simple si tenemos en cuenta que necesitaremos de unos 40, 60 o 80 módulos de esos. Eso significa desembolsos enormes", afirmó Gabrielli en el discurso que pronunció hoy en un seminario sobre petróleo y gas en Río de Janeiro. El actual plan de acción de Petrobras para el período 2008-2012, que prevé inversiones por 112.400 millones de dólares, aún no incluye los recursos que serán necesarios para explotar las reservas descubiertas en la llamada capa "pre sal", que, según el Gobierno, pueden convertir a Brasil en uno de los grandes productores y exportadores mundiales de crudo.
Tales reservas fueron descubiertas en aguas profundas en el océano Atlántico en un nuevo horizonte de exploración, a unos 7.000 metros de profundidad.