La petrolera brasileña Petrobras, que extrae gas natural en Bolivia y lo exporta hacia Brasil, informó ayer que sus operaciones en ese país andino son “normales” y no han sido alteradas por las violentas protestas registradas en La Paz y sus alrededores.
“Las actividades de Petrobras están desarrollándose dentro de la mayor normalidad y ninguna unidad de la empresa ha sido afectada”, indicó en un comunicado la petrolera estatal.
La empresa aclaró que el foco de las protestas está en La Paz y sus alrededores, mientras que sus instalaciones en Bolivia están situadas en la región central del país, en las inmediaciones de Santa Cruz de la Sierra.
Petrobras también señaló que la decisión del gobierno boliviano de suspender sus planes para la exportación de gas no se refiere a las operaciones entre Bolivia y Brasil y “se trata solamente de proyectos que envuelven a las exportaciones hacia Norteamérica”.
El gas extraído por Petrobras en Bolivia es exportado a través de un gasoducto de 3,000 kilómetros construido para ese fin, que nace en los alrededores de Santa Cruz de la Sierra y llega hasta Sao Paulo.
Por ese conducto circulan 12 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, aunque el compromiso inicial de Brasil, que ambos países están renegociando, es llegar a comprar 30 millones de metros cúbicos diarios.
Entre otras razones, las protestas que hasta hoy han causado una treintena de muertos y centenares de heridos, y sumido en una grave crisis institucional al gobierno del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, se deben a la oposición de sectores sociales y políticos a las intenciones de exportar gas a los Estados Unidos.
Petrobras opera pese a protestas en Bolivia
Se aclaró que el foco de las protestas está en La Paz y sus alrededores, mientras que sus instalaciones están situadas en Santa Cruz de la Sierra.